Crítica de cine: “El código Enigma”

La guerra es una palabra que ha rondado en nuestras cabezas desde los años de escuela. Nos enseñaron fechas y países en guerra, ciudades arruinadas y en llamas, cantidad de soldados y niños muertos, el alcance destructivo de las bombas y un sinfín de historias, anécdotas y recursos visuales, fotográficos y literarios, que se han encargado de hacer que nosotros, los supervivientes, no debemos olvidar. Porque las guerras se ganan peleando, en el campo de batalla, dirigidos desde la estrategia, con banderas de lucha y el mejor armamento marítimo, terrestre y aéreo posible. ¿O no? No. “El código Enigma” nos enseña, ya que está basada en una historia real, que la Segunda Guerra Mundial la ganaron los aliados con el uso de… las matemáticas.

Alan Turing (Benedict Cumberbatch) es un genio en todas sus letras. Es el mejor matemático del mundo (como él mismo cita a su madre), genio loco, de esos que de inteligencia emocional no tienen nada, torpe, no sincroniza sus movimientos y le cuesta muchísimo relacionarse con el exterior. Todo está en su cabeza. Un día se presenta en la oficina del MI6 británico, postulando para participar en el selecto grupo de matemáticos que deben descifrar, en tiempo record, los mensajes nazis encriptados que daban cuenta de todos los movimientos y ataques que realizaba el ejército alemán durante la guerra. Este proyecto ultra secreto se denomina “Enigma”. El Comandante Denniston (interpretado por un impecable Charles Dance) es quien está a cargo de toda la operación, mientras que el jefe de inteligencia, Stewart Menzies, es interpretado por Mark Strong. Así, Turing junto a Joan Clarke (Keira Knightley) y otros 4 matemáticos tratarán de descifrar los 159 billones de combinaciones posibles de caracteres contenidos en los mensajes nazis. Dada la lógica de Turing, mientras el resto del equipo trabaja en varias alternativas de desencriptación, él ideará y construirá una máquina bautizada como “Christopher”, la cual deberá poder procesar esa cantidad de combinaciones en un solo día.

Esta es la primera película del director noruego Morten Tyldum que realiza fuera de su país natal. Precedido de una muy buena crítica por su último trabajo “Headhunters” (2011), Tyldum nos entrega un relato muy bien armado, donde destaca la perfecta línea de tiempo que desea mostrar, ya que son tres los instantes en el tiempo que podemos apreciar: su infancia, el desarrollo del proyecto “Enigma” y al término de la guerra. Gracias a este filme, Tyldum ha sido nominado al Oscar 2015 como Mejor director.

La ambientación es perfecta a la época, las actuaciones son de gran nivel, y desde ya quiero postular a Cumberbatch como posible ganador del premio Oscar como mejor actor protagónico. Keira Knightley no se queda atrás, con una actuación sobresaliente, demostrando como un papel femenino puede ser aprovechado al máximo con una mezcla de ingenuidad  e inteligencia, todo a la vez. La película es sutil en los puntos que debe serlo (muy bien tratada la incipiente homosexualidad del personaje) y profunda cuando nos grafica la importancia de ganar una guerra entre cuatro paredes en la que a diario, afuera, mueren miles de personas. El filme inserta imágenes reales de guerra solo para conceptualizar lo que se está mostrando en ese momento. También es dinámico a su manera, aunque cae algunas veces en largos diálogos y aclaraciones, quizás, innecesarias.

“El código Enigma” no es una película de guerra, no es otro intento por mostrar crueldad o relatar el morbo de una guerra, cualquiera que ésta sea, sino que es un relato biográfico de un genio matemático que le caía mal a todo el mundo, incluso a su equipo de trabajo y superiores, pero que con su inteligencia y tenacidad no solo desea ganar la guerra, sino dejar un legado tecnológico nunca antes visto, un cerebro pensante que se compone de acero, pulsos y alambres.

Basada en el libro “Alan Turing: The Enigma” de Andrew Hodges, “El código Enigma” es una gran película biográfica llamada a ser un modelo para quien quiere contar una gran historia, y para no decaer en desaciertos ni relatos tediosos que muchas veces estamos acostumbrados a ver.

Precedida por la obtención de una treintena de premios en distintos festivales internacionales, la cinta posee 8 nominaciones al Oscar 2015, en donde destacan Mejor Película, Mejor Director, Mejor Actor (Benedict Cumberbatch), Mejor Actriz de Reparto (Keira Knightley), Mejor Guión Adaptado, Mejor Diseño de Producción, Mejor Montaje y Mejor Banda Sonora.

Película de interés para los apasionados de lo que ocurrió en 1945, también para historiadores, pero sobre todo para el público en general amante del cine que quiere ver una buena obra con grandes actuaciones. ¿Ganará algún premio Oscar? Seguro que sí.

Por ©Daniel Bernal

@BernalusTwit

 

Director: Morten Tyldum

País: Reino Unido

Duración: 114 minutos

Elenco: Benedict Cumberbatch, Keira Knightley, Charles Dance, Mark Strong, Matthew Goode

 

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2 Comentarios

  1. Ahora si me decidí a verla en el cine.
    Para el común de los mortales, las estrategias detrás de una guerra generalmente son invisibles, veamos que nuevo enfoque aprendemos con esta peli!
    Suerte!

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  2. me sorprendió ese ‘giro’ al resolver enigma, ni me lo imaginaba

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