Comentario de “Black Mirror” temporada 5: Calidad vs cantidad

Da lo mismo si una serie es con continuidad o de episodios independientes. Llegar intacta a la temporada 5 es muy difícil. Imposible no, pero difícil. Las tres primeras temporadas tuvieron una calidad que cautivó a una legión de fanáticos, que la veían como a la nueva “Dimensión Desconocida”, pero más millenial, tratando temas cercanos a las nuevas tecnologías y cómo afecta a nuestra capacidad para relacionarnos con el entorno.

Como a toda serie exitosa, se le empezó a exigir más episodios, y llegar a un público más masivo. Pero ambas decisiones le pasaron la cuenta y se observó una merma sustantiva en la calidad de las historias, la mayoría olvidables y mal desarrolladas. De la chispa y la inteligencia de las primeras temporadas, que ironizaban sobre nuestra dependencia a las tics, ya no quedaba ni rastro. Solo historias cliché queexplotaban algo del morbo de la audiencia, e intentaban llegar a los fans de la ciencia ficción más facilona y típica: perros robots, naves espaciales, elementos que en otra serie serían éxito seguro, pero a los fans de “Black Mirror” no terminó de gustarle. Puede que la cantidad de episodios no fuese un elemento decisivo para la calidad, pero sin duda algo se había perdido.

La temporada 5 intentó recuperar parte de la esencia original, con una tanda de solo 3 episodios, como antaño. Y si bien ya no hay joyas como “White Bear” o “Waldo Moment”, el resultado superó al 2017. Echemos un vistazo a cada uno de estos:

«Striking Vipers»: A mi juicio el mejor logrado. Una invitación a plantearnos el concepto de identidad virtual, los límites que podemos darle, y si efectivamente, en el mundo virtual podemos ser otra persona que queramos, o por el contrario, se nos permite ser la persona que somos siempre pero en el mundo real reprimimos.

«Smithereens»: También con una historia interesante y una relexión sobre la tecnología, aunque demasiado explícita. Es decir ¿Se imaginan que en “Nosedive” se nos hubiese dicho que las personas hacen lo que sea por validarse en redes sociales, o que en “The Waldo Moment” un personaje nos explicara que los algoritmos de Internet pueden ser decisivos en la popularidad de un candidato en la política? De todas formas, se agradece el buen manejo de la tensión dramática sin recurrir a la estrategia de moda de hacer que los personajes se comporten como estúpidos (¡ejem ejem Walking Dead!).

«Rachel, Jack and Ashley Too»: Sin duda la peor de todas. Y no porque salga Miley Cyrus, sino porque algo que partió como una historia que recordaba “Her” de Spike Jonz, acabó como una comedia gringa de los 90, con dos adolescentes salvando el día, un personaje cómico y mordaz tipo “Ted”, y esbirros tontos de un villano acartonado. Todo con un final feliz tipo Disney, con una moraleja hollywoodense en la que supuestamente el rock es rebeldía y no es una industria como el pop.

¿Comentario final? La quinta temporada de “Black Mirror” es definitivamente mejor que la anterior. Aunque la baja en la calidad persiste. Tampoco entiendo ese afán por querer conectar las historias con easter eggs como el de San Junipero, creo que resta más que suma, pues los esfuerzos deberían estar destinados a que cada historia se pare sola. La audiencia no es tonta y no se va a tragar ese fan service, si no es na Avengers la cosa po. Pero es algo bastante natural, ya que luego de tener dos o tres ideas muy buenas, es muy difícil seguir satisfaciendo los paladares de quienes esperarán nuevos arranques de genialidad. Se los doy por firmado: cuando salga la segunda temporada de “Love, Death + Robots” todos se quejarán de que no fue tan buena como la primera, porque ya se perdió el factor sorpresa y se tienen expectativas altísimas. No sé cuál fue la fórmula de “La Dimensión Desconocida”, que también tuvo momentos bajos, pero al menos se demoró más en llegar a ese día.

Por Felipe Tapia, cuyos comentarios son tan ácidos que en vez de crítico debería ser “cítrico” ¡Jajajaja! ¿Entendieron? ¡Cítrico! ¡Por lo ácido! ¡Jajajaja! Porfa no me peguen.

Autor: Cine

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