Aviso: esta crítica contiene spoilers. Si no has visto el final, los últimos capítulos o si no has visto la serie y tienes ganas de hacerlo, no leas mi crítica. En serio… Sí, claro, a quién engaño, como si hubiera mucha gente con deseos de leerla.
Hace tiempo, un tímido profesor de química tenía que matar a un traficante llamado Krazy Eight. Su compañero, Jesse Pinkman, tenía muchos menos escrúpulos que él y le decía que lo matase. En lugar de eso, el profesor mantuvo a Krazy Eight encerrado en un sótano, le daba sándwiches, e hizo una lista de los pros y contras de matarlo. Los pros eran muchos, y obedecían a razones utilitarias. Matarlo era útil. Solo encontró un contra: las consideraciones morales. Fue en ese momento en el que por primera vez, Walter White priorizó la seguridad y la utilidad a la moral.
Se acabó Breaking Bad, y Vince Gilligan, quien declaró haber llorado mientras escribía el final, prometió lo que cumplió: Un final ni triste ni feliz, en el que no habrían ni redenciones ni castigos. Y así fue. Walter White se salió finalmente con la suya. Porque le confesó a Skyler que no lo hizo por su familia, sino que por él, porque se sentía vivo al hacerlo. Es cosa de echarle un vistazo a la vida de mierda que llevaba como profesor de colegio. Cualquiera se pone Heisenberg (Bueno, yo no). Cuando lo reconoce a Skyler, no lo dice ni arrepentido ni orgulloso. Simplemente lo dice. Y Skyler no lo perdona, sin embargo, cuando Walt se toma unos minutos para ver a Hollie, su esposa no lo mira con miedo u odio, sino con ojos dulces, como sabiendo que muy dentro de ese turbio criminal, una parte del hombre bueno y brillante que alguna vez fue (Como dijo Gretchen), aún sigue viva, y quizá esa fue la verdadera redención para él. Pero Walter White y Heisenberg no son personalidades distintas, como muchos creen. Son una misma persona. Obsesivo, porfiado, meticuloso, ambicioso, orgulloso, Walter siempre fue así. Antes de tener cáncer, se relame el bigote a lo Flanders que usaba cuando ve el dinero de la redada televisada que Hank le muestra en su cumpleaños número 50. Y Walter al final se sale con la suya, pese a todo. Les guste o no, su esposa e hijos tendrán ese dinero. Y como los milicos, Mr. White no pidió perdón.
Breaking Bad logró algo que pocas series han hecho: llegar hasta su temporada final sin perder en calidad. Y la quinta temporada- La primera y segunda patita- fue una de las más intensas y que desencadenó más emociones encontradas en la audiencia. Momentos dramáticos y tensos: Skyler diciéndole a Walter que quiere que regrese el cáncer, Todd asesinando a Drew, Walt silbando mientras cocinaba y mostrando cero arrepentimiento por Drew, la cara de Hank al descubrir la verdad en el baño, Hank bajando lentamente el portón automático en segundos previos a golpear a Heisenberg, Walt manejando frenético hacia To´Hajilee, el grupo de neonazis llegando, la muerte de Hank, la violenta ruptura de la familia White, la muerte de Andrea, son todas escenas viscerales, que nos retuercen el esófago a todos los que seguimos religiosamente la serie. Sí, esa serie que alguien nos recomendó y en la que actuaba el papá de Malcolm. En ese entonces todavía lo asociábamos a ese personaje. Y en ese primer capítulo, no pudimos entender a qué se refería Walter White en su clase en el colegio, cuando decía que la química es la ciencia de las transformaciones. Como sus porros y mediocres alumnos, no le prestamos atención al viejito ñoño. Pero esa fue una frase que fue cobrando significado en el transcurso de las cinco temporadas, de eso no hay duda.
Los últimos capítulos fueron intensos y memorables. Notable fue la actuación de Flynn en los últimos capítulos, si se considera que su participación en la trama fue poca. Muchos criticaban esto, y hacían bromas respecto a que la única participación de Junior era pedir desayuno. Pero yo creo que fue a propósito. El rol de Flynn era precisamente no tener un rol. Era como para indicar que ahora, el rol de hijo de Walter estaba ocupado por Jesse. Por eso Walter Jr. Se cambia el nombre a Flynn. Por eso Walter le dice “Jesse” en la cuarta temporada. Pero cuando Jesse descubre que Walter envenenó a Brock y se vuelven enemigos, Flynn recupera su rol de hijo, y protagoniza una tremenda escena en la que reniega de su padre y llama a la policía, para proteger a Skyler. Y luego, lo manda a la mierda. Le dice “¿Por qué no te mueres?”. Sí, justo como en los primeros capítulos, cuando le dice lo mismo, pero de enojado, porque su padre se rehusaba a tratarse el cáncer. Solo que la segunda vez, se lo dice en serio. Y aunque Walter padre está desesperado, sigue firme en su idea de que todo fue necesario, no pide perdón a su hijo ¿Para qué, a estas alturas?
Los niños son importantes en Breaking Bad, pese a que no participan. Son inocentes, no tienen la culpa de nada, como Drew Sharp. O como el hijo de los yonkis que asaltaron a Skinny Pete. Aún no se han contaminado, como los adultos (No por nada, Holly se llama Holly: Sagrada). Por eso Jesse quería proteger a los niños, su freno moral estaba ahí. En Brock, en su hermano que daba los primeros pasos en el mal camino escondiendo un pito en la casa, en el hijo de los yonkis. Los niños son puros, la razón de las vidas de todos. No importan las cosas horribles que hagamos en nuestras dobles vidas, queremos a nuestros niños fuera de ellas. Sentimos que esa pureza de ellos nos redime. La nieta de Mike, la hija de Lydia, ellos preferían morir antes que meterlos en sus mundos. Cuando Skyler averiguó lo de Walt, se volvió su cómplice solo para mantener alejado a Walter Jr. No por nada Walter Jr. Se enteró de lo de su padre poco antes de cumplir 18, es decir, volverse hombre, dejar de ser niño.
Luego, están los malos. El hecho de que sean nazis es solo un detalle. Pero era para acentuar su condición de malos. Ellos eran los que matarían a Hank. Un personaje con el que uno se encariñaba porque rompía todos los moldes de personajes policías. No es el típico superpolicía gringo, ni tampoco es un clon del jefe Gorgory. Es un poco de ambos y ninguno a la vez. Pero además, es un buen cuñado, jugado, capaz de hacer una colecta para Walter en su lugar de trabajo, cuidar de los niños y hacer de segundo padre para Flynn (Se muestra en un capítulo que Walter está celoso de la admiración que Flynn tiene por su tío Hank, a diferencia de su aburrido y correcto papá). Hank era también duro. Pudo con Tuco y los gemelos del Cartel. Porque incluso el Cartel tenía un código de honor, entre todo ese salvajismo. Respetaban líneas y no las cruzaban. El grupo de Jack Welker no tenía ningún freno moral. Kenny se limpia la sangre de su zapato como si fuese kétchup, y en los momentos previos a matar a Walter White (Supuestamente) Jack le pregunta por su pelo, y Kenny por su auto. Eran basura, y merecían morir. Lo de ser nazis era un detalle insignificante, ya lo dije. Nadie se esperaba que el tío de Todd iba a ser un personaje tan importante. Y es la prueba de que Walter White se asoció con la gente equivocada, y fue descuidado en su etapa más amoral y villanesca, la primera mitad de la quinta temporada.
Todd era como un niño para el que todo esto era un juego. Sin sentido de la moral, casi como un Badger malévolo, le da helado al tipo que tiene esclavizado y al que torturó. Que no haya muerto en el tiroteo y haya sido estrangulado, fue más que nada un regalito para Jesse Pinkman y un gustito para los fans.
Además de los complejos y profundos personajes, la serie no arrugó en ningunos de sus otros elementos: la narrativa audiovisual, el montaje, los símbolos, la música y la estética dieron cuenta de que detrás de Breaking Bad había un trabajo muy profesional. La narrativa era impecable, la cadena de hechos hacía que tanto la casualidad como la causa efecto lógica funcionaran de manera inequívoca para el ritmo de la serie. Por ejemplo, si Todd no se hubiese sentido atraído por Lydia, jamás se habrían dado los acontecimientos que vimos en los últimos capítulos, y a Jesse lo habrían matado y listo.
Los actores fueron excelentes, y Aaron Paul, Bryan Cranston, Anna Gunn y Dean Norris, además de todo el elenco, deslumbraron por sus actuaciones, tanto en malos como buenos, principales o episódicos, serios o humorísticos. Porque otro de los aciertos de la serie es que, pese a ser tan cruda y estar en su clímax más estremecedor, siempre había un Huell, un Badger o un Saul para poner la nota cómica. Y el abogado que tendrá su propia serie, nos regaló una escena memorable antes de hacer mutis: nos muestra a un Heisenberg acabado, torpe, inexperto, incapaz de controlar la situación y asaltado por los tosidos del cáncer, justo como en la primera temporada. Intenta arrastrar nuevamente al abogado a su mundo sórdido, pero esta vez no lo logra, porque ya no inspira en Saul (Perdón, ahora es Mr. Low Profile) el miedo y respeto de antaño. Ya no era el que le daba órdenes a Jack y al resto como un Lex Luthor, no dice que es el peligro, ni pone esa cara de satisfacción cuando mueren los diez testigos en la cárcel. Ya no más.
Los últimos capítulos nos mostraron las líneas morales que Walter no se atrevió a cruzar. Cuando todos lo creíamos capaz de cualquier cosa, incluso de matar a Jesse, se negó a matar a Hank, y prefirió entregarse. Pero ya era tarde. Incluso al final, en un acto de compasión, a pesar de todo lo que Jesse le había hecho, lo salvó del tiroteo, empujándolo. Y también se encargó de dejar libre de culpas a Skyler (Bueno, mínimo ¿No?). Y de paso, aclararle que no fue él quien mató a Hank. Y no para ser perdonado, sino para dejarnos claros sus límites morales.
Cuando vi la metralleta en la maleta del auto de Walt, me esperaba un final tipo Scarface, pero no fue así. Tampoco fue un final esperanzador, ni ganaron los malos, pero tampoco los buenos. Solo sabemos que Flynn tiene 10 millones de dólares para la “Universidad” (¡Síi, claro, sóplenme este ojo, universidad!). Con Jesse no se sabe muy bien qué pasará, probablemente deberá huir, ya que no tiene dinero para pagar por un lavado de aspiradoras. Quizá vuelva a ver a Badger y Skinny Pete, o a su familia. Skyler y Marie se reconciliarán con el tiempo, pero habrá que dejar que ciertas heridas se cierren. Dos huérfanos dejó la serie: la hija de Lydia, y Brock. Les deseamos lo mejor en sus vidas. Huell se debe haber quedado esperando a Hank. La famosa metanfetamina azul probablemente seguirá un tiempo en el mercado. Y luego desaparecerá, una lástima para los pobres adictos checos. Los millones que tenía Jack, probablemente serán para el gobierno. Walter renunció a ellos, como muestra de que al final de su vida, antepuso el sentido común a la ambición desmedida que destruyó su vida y la de sus seres queridos. Lo que deja la duda ¿Para qué fue a matar a Jack y su grupo, si no era para recuperar el dinero? ¿Vengar a Hank, rescatar a Jesse?
Fue una serie muy intensa, que dejará un vacío en muchos. Lo más original de la historia es que el protagonista no se trataba de un Cara Cortada ni un Al Capone. Era nuestro profe ñoño del colegio, ese al que no pescábamos, ese que se vestía con chalecos pernos y cuya clase servía para huevear. Sí, ese mismo, es un fabricante de metanfetamina. Un padre de familia, frustrado, obligado a seguir una dirección que no quería en su carrera, celoso del éxito de otros a quienes la fortuna le sonreía (¿A quién de nosotros no nos ha pasado eso?). La ambición, el orgullo, el deseo de vivir la vida al máximo, de demostrar que es más que un profe de química y lavador de autos, lo llevó a hacer todo. No el cáncer. A mi juicio, pudo dejarlo en dos momentos de la serie: Cuando Skyler lo descubre y luego Gus le ofrece seguir trabajando, y cuando Gus muere. Pero no lo hizo. Así que ojo, y fíjense en su profesor de colegio, en la tía del kiosko, en el que atiende en el McDonald’s. Podría ser dueño de su propio imperio criminal, y haber matado a alguien hoy mismo, antes del almuerzo, mientras habla contigo.
Nos sacamos el sombrero de Heisenberg en el final de la serie. Solo tengo una duda final: ¿Qué pasó con la cerveza Schraderbrau? Por favor, si alguien sabe, contactarse con Cinetvymas, y enviarme algunas cajas. Pago buen precio por ellas.
©Por Felipe Tapia, mucho más que un crítico, mucho menos que un opinólogo


6 Comments
Excelente análisis, Felipe. A tu pregunta sobre las motivaciones para arrasar con el grupo de Jack, creo que tiene que ver con vengar a Hank y luego (una vez enterado de la verdad) rescatar a Jesse. Pero sobre todo, por venganza personal: los nazis se lo habían cagado y a Heisenberg no lo caga nadie.
Excelente critica, he llegado tarde a esta fiesta, pero esque me enganché con la serie ya casi cuando había terminado.
La desición de acabar con la banda de neonazis la tomó desde que estaba oculto en su escondrijo de las montañas nevadas, por lo que la amenaza hacia Skyler y su familia no es la razón para acabarlos.
Me parece que la verdadera razón es para vengar la muerte de Hank, o por lo del dinero que le quitaron, sin embargo…pudo haberlo hecho antes no? es decir se tomó su tiempo, así que en realidad debe ser porque :
Se enteró de que la banda de Jack estaba fabricando anfetamina azúl (y eso no lo podía permitir)
Me quede con la duda, ¿Que paso con los auto de skyler y flin? ¿lo han quemado,tirado,vendido,etc.? y ¿si lo han vendido, entonces se quedaron con el dinero? pregunto porque el mismo había dicho que no quería el dinero pero si vendieron el auto y se quedaron con el dinero entonces tanto flin como skyler aceptaron el dinero del padre.
y sobre la cerveza, me parece que en los últimos capítulos no tenia mas ya que el momento de tener ese recuerdo de tuco-zalamanca destruyo toda su cerveza (o eso creo).
muy buen análisis, lo he leído todo y casi la mayoría de las cosas no lo sabia (como por ejemplo la diferencia entre los gemelos del cartel y el grupo de Jack Welker).
Buena critica, a tu pregunta: ¿Para qué fue a matar a Jack y su grupo?
Walter al final era un hombre derrotado, no le importaba nada ni nadie, nisiquiera el mismo, por eso después de hablar con su hijo por telefono llamó a la policia, ya no quería seguir huyendo y creo que viviendo, sin embargo al final se le ilumino el foco con la entrevista a sus excompañeros de como podría darle el dinero a su familia sin que ellos lo supieran, de porque decidió acabar con Jack y su grupo lo veo basicamente como algo de pasón, como algo que tenía que hacer ya que estaba en el pueblo, pero más aun lo veo como algo que debía hacer, el había construido un imperio y el tenía que destruirlo, nada de venganza, nada de rescatar a alguien, el destruiria el imperio que creo y moriria si fuese necesario en el intento…
La verdad es que yo creo que fue donde Jack para pitearse a Jesse… porque se dio cuenta que seguía cocinando con ellos. De paso, la idea era matar a Jack (vengar a Hank, ¿recuperar la plata?). Cuando ve que Jesse estaba esclavizado y tenía tanto sufrimiento, se arrepiente y decide salvarlo.
La gran pregunta que me surge es ¿cómo chucha hace para meter ricina en un sobre de Stevia sellado? ¿Preparó él el sobre antes, lo selló él y lo puso en la mesa donde ella solía sentarse? Who knows…
Tu análisis me parece estupendo. Da para un libro. Un costado del análisis se podría hacer por ejemplo con BR (de breaking) que es el Bromo, un no metal halógeno, que está en la naturaleza como un líquido rojo volátil y denso; hay bromo en el Mar Muerto. Alguno de sus compuestos se usa en tratamiento de epilepsia, sedantes; hay muy poco en el cuerpo humano. El hecho que sea líquido rojo, hace que cinematográficamente aparezcan en algunos capítulos como nubes rojas, o en tubos de plástico, siempre antes de los títulos, y que poosiblemente lo aludan.
Y BA (de bad) es el Bario, metal divalente, no existe en estado libre en la naturaleza, se usa en pirotecnica (nitrato de bario), en la industria petrolera (sulfato de bario).
Se podría pensar cuanto de BR y BA tienen los personajes.
A mi me costó mucho aceptar la muerte de Hank. Un gran tema es el “triunfo” de la inteligencia, Jesse lo incita a WW la use en momento cruciales. Y la gran denuncia de la inteligencia al servicio del mal. La pregunta es cuan baja debe ser la proporción del uso de la gran inteligencia para el bien.