Por Vanessa Vidal Durán
Orquesta: tiempos en soledad se enmarca dentro del comienzo de temporada con obras
seleccionadas ganadoras de festivales de escuelas de teatro y proyectos de egreso en el
Teatro del Puente. En este contexto, podemos notar la inmensidad de talento y trabajo que poseen las nuevas generaciones de la escena nacional, algo que enorgullece profundamente.
Este montaje se configura de forma autónoma, generando una atmósfera que habitamos
como espectadores, atentos a qué es lo que nos entrega la obra; descubriendo de esta
forma sus propios códigos que trascienden, otorgando una mirada profunda e íntima a la
soledad misma, de forma constructiva, elaborando un discurso desde su contenido y forma, generando una armonía.
La gran parte del tiempo no hay diálogos. Seguimos el movimiento, el descanso; la música, el silencio; las luces, la oscuridad, entre otros elementos. Es interesante cómo se configura un relato coherente y propio, que no se pierde en el transcurso de la obra. Por el contrario, somos testigos de distintas escenas enmarcadas en diversos estados, permitiéndonos sentir, empatizar, sonreír, reírnos a carcajadas, cuestionarnos, pero sobre todas las cosas, somos espectadores atentos.
Bajo la dirección de Matías Garrido Rivera, protagonizado por Vicente Díaz Castro, Orquesta: tiempos en soledad, nos atrapa y seduce con su forma de contar cómo se vive la soledad y la espera. De forma experimental, opera con un lenguaje propio. El cuerpo vivo, atento, nos guía en una historia que es puntual, pero que se constituye de una u otra forma como algo común.
La iluminación, la puesta en escena y la música toman un rol protagonista. Notamos distintas composiciones, hermosas y complejas, que se transforman en imágenes que dicen más que mil palabras. A través del sonido navegamos en las profundidades de la realidad de nuestro protagonista.Estos elementos dan vida y son fundamentales a la hora de hacer latir el corazón de la obra.
Orquesta: tiempos en soledad es un montaje que a todas luces ofrece una experiencia distinta, pero no por eso posee menos valor. Por el contrario, construye su propia identidad para cautivar a un público atento, vivo, tal y como la obra en sí misma.
Ficha técnica
Dirección: Matías Garrido Rivera.
Performers: Vicente Díaz Castro, Santiago Montero y Rosario Asenjo Saldías.
Asistente de dirección, dramaturgismo y multimedia: Rosario Asenjo Saldías.
Diseño escenográfico: Paola Garrido Rivera.
Diseño sonoro: Santiago Montero.
Producción: Antonia Fuentes Aliste.
Diseño lumínico: Romina Acuña
Coordenadas: Teatro del Puente

