En defensa de “Death Note” versión Netflix

Una de las mejores series de anime que han aparecido en los últimos años es sin duda “Death Note”, una aventura con tal nivel de calidad, que considero  trasciende el anime clásico y puede ser apasionante para cualquier espectador. Incluso para aquellos que dicen odiar el anime.

Es por esto que cuando se anunció que habría una versión live action (es decir, con actores de carne y hueso) hecha por Netflix, muchos nos emocionamos, debido a que la empresa de streaming es reconocida por la calidad de sus producciones.  Basta con recordar series como “House of cards”, “Stranger things”, “Black mirror”, “OITNB” “Narcos” y varias más.

Sin embargo cuando empezaron a aparecer los primeros avances, las dudas y resquemores surgieron entre los fans, que ya adelantaban una versión que defraudaría a todos. Y si leemos los comentarios en redes sociales sobre la recién estrenada película, al parecer es así, y Hollywood confirmaría que cuando se trata de hacer versiones live action basadas en el anime, simplemente no hay caso.

Así, tratando de dejar de lado los prejuicios, después de ver la película, me quedó una sensación extraña. La verdad es que esperaba un fiasco rotundo, y no fue así. En verdad la película se aleja profundamente del anime, y hay varias escenas y diálogos que dan vergüenza ajena, pero también reconocí elementos interesantes, una propuesta audiovisual juvenil, una dirección de arte y fotografía de primer nivel, y varios aspectos más que me hicieron ver la película desde otro punto de vista y apreciarla más.

Vamos por parte (Ojo que hay algunos spoilers).

Efectivamente la película se diferencia bastante del anime, no solo porque transcurre en Estados Unidos en vez de Japón, o porque L es afroamericano y no japonés, cosas que en realidad no afectan en nada la trama (aunque para los puristas siempre será imperdonable), sino principalmente porque Light es muy distinto al original.

En el anime, Light es un tipo brillante, un genio, y además tiene una mente y un corazón fríos como hielo. Por eso es que cuando ve por primera vez al dios de la muerte Ryuk no se asusta, y lo toma con una sorprendente naturalidad. El Light gringo por el contrario, se aterra a más no poder cuando conoce al Ryuk, en la que puede ser la escena más ridícula de la película. Es decir, se entiende que este Light no sea tan frío como su par japonés, pero las niñas de “El Conjuro” gritaban menos al ver al diablo, que este Light peliteñido. En verdad la escena parece sacada de una telenovela mexicana de esas con Pedro Fernández.

En fin. Luego de esta horrible escena, ya podemos conocer más a Light y darnos cuenta que es un personaje más humano y más creíble (en el sentido de lo normal) que el del anime. Claro, parte importante de lo que es “Death Note” (el anime) es la lucha de intelectos entre el protagonista y el detective que lo busca, pero creo que es una opción válida que el tipo no sea un súper genio, sino alguien con quien nos podamos sentir un poco más identificados.

Otro aspecto que es notoriamente distinto, es que la novia de Light en la versión de Netflix me parece muy atractiva (no solo porque la actriz  Margaret Qualley es preciosa), sino porque esta chica tiene carácter, es dominante y fuerte, al punto de estar a la par de Light. En el anime, Misa Amane era un personaje dominado completamente, sin voluntad alguna, más que seguir las órdenes de Light. Incluso se que a muchos les caía mal este personaje, que le quitaba el tono oscuro a la serie (aunque para otros, Misa le daba un tono de humor y refresco necesario). Como sea, yo me quedo con la Mia estadounidense, y es otro punto a favor de la nueva versión.

También me pareció interesante el manejo del suspenso en la película de Netflix. Hay varios giros inesperados, y desde el punto de vista del guión, las cosas se resuelven correctamente. Por ejemplo, si bien Light Turner no es ni la mitad de interesante que Light Yagami como personaje, lo cierto es que toma decisiones bastante inteligentes a la larga, que demuestran al menos sentido común y nuevamente, a un personaje más humano y real. En el sentido inverso, varias de las deducciones hechas por Near (el sucesor de L) en el anime, parecen más adivinanzas que uso de la lógica; son demasiado rápidas y fantásticas, mientras que en la versión gringa, L es más lógico y creíble. Bueno, al menos hasta la mitad de la cinta, cuando extrañamente se transforma en un niño amurrado y el personaje se va al garete.

Hubo otros elementos de la historia que me parecieron notables, como el hecho de que la madre de Light haya sido asesinada por un criminal, dándole una razón inicial para convertirse en justiciero, o que la libreta viniera con anotaciones previas de otros usuarios. Creo que son puntos a favor de la versión de Netflix.

Hay por supuesto varias cosas imperdonables, y que no puedo dejar de mencionar (además de la escena cuando Light conoce a Ryuk). Lo primero, es que no entiendo por qué le pusieron Light Turner y le tiñeron el pelo con Blondon. Durante gran parte de la historia pensé que este era una versión adolescente de Timmy Turner, el de “Los padrinos mágicos” y me costó mucho sacarme esa imagen de la cabeza. Otra pésima decisión fue la elección de la banda sonora, que en el anime es grandiosa, y aquí no junta ni pega por ninguna parte, especialmente en el clímax, donde la música no puede estar más mal puesta. Sin embargo creo que lo peor de todo (como ya adelanté), es que L en el anime es un personaje extraordinario, y en la película todo eso se pierde, a un nivel casi ridículo. El nuevo L termina convertido en un niño amurrado, o dicho en buen chileno, un pendejo desagradable por el cual no se siente ningún aprecio. Como fan de “Death Note”, lo que hicieron con L fue por lejos lo que más me dolió.

Para redondear, entiendo perfectamente la desilusión de los fans de “Death Note” con esta versión netflixiana, ya que había material para hacer una tremenda película y aquí no se aprovechó. Sin embargo creo honestamente que si alguien ve esta película, SIN CONOCER EL ANIME, la película funciona más o menos bien. O sea, es una cinta entretenida, que recuerda al estilo de películas adolescentes como “Destino final”, y quizás esto es lo que querían lograr los realizadores norteamericanos. Si es así, aunque sea una decisión extraña, es aceptable.

También me agrada que hayan cambiado algunas cosas (las que mencioné como positivas) y no hayan hecho una copia plano a plano del anime, cosa que tampoco habría tenido sentido. Creo que habría sido mucho mejor tomar la base de la historia de “Death Note” (es decir, la libreta que mata), y hacer una versión estadounidense con personajes nuevos, como si fuese una secuela del anime, y no haber cambiado la esencia de este y sus tremendos personajes. Tal vez así todos habríamos quedado más contentos.

Ahora los invito a discutir.

Por Juan Carlos Berner

En Twitter: @jcbernerl

 

Autor: Cine

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1 Comentario

  1. Que bueno que hagan este tipo de comentarios, sentí algo ligeramente parecido, yo una gran seguidora del anime y mi pololo que en su vida escucho de death note, por ende entiendo el punto, a el le gusto, y para mí, alejándolo del anime, tampoco me pareció taaan mal, al final sucede lo mismo con las adaptaciones de los libros, nunca se le podrá dar en el gusto a todos, uno siempre querrá más y pensara que faltaron detalles para la mayoría importantes.

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