Los sucesos históricos reales en los que se basa “Game of Thrones”

Muchos escépticos de la fantasía heroica encontraron en “Game of Thrones” una historia llena de subtextos políticos, económicos y filosóficos que nada tienen que envidiarle a gran parte de las historias realistas. La serie puede gustarte por los dragones, batallas y hechizos, pero también porque su mundo se asemeja mucho al nuestro. Los conflictos entre casas, las traiciones, la ambición, son hechos tan realistas que uno se los podría imaginar perfectamente en la realidad, solo que con tanques en lugar de espadas. ¿A qué se debe este realismo? bueno, pues a que muchas de las tramas de la serie están basadas en hechos que realmente ocurrieron en nuestra historia.

Los Lancaster vs los York eran dos casas o familias del siglo VI. El rey Eduardo III falleció, y ambas casas se diputaron el derecho a la sucesión. Su hijo Ricardo tenía solo 10 años (Algo así como Tommen), y su primo Enrique Bolingbroke de la casa Lancaster lo desafió varios años después, pues lo consideraba sucesor legítimo del trono. Como ven, hay varias semejanzas entre el conflicto Baratheon-Lannister.

El Imperio Bizantino, en otra etapa de la historia, fue famoso por su estrategia militar y por usar una poderosa arma incendiaria conocida como fuego griego, similar al fuego valyrio de la serie. Esta sustancia era un combustible que podía acabar con toda una flota, y podía incluso arder en el agua.

Durante la Guerra de Independencia de Escocia en el siglo XV, el conde William Douglas del clan Douglas asistió a una cena donde el rey Jacobo II para establecer una alianza entre clanes. Sin embargo, Douglas y los suyos fueron atacados a traición para posteriormente ser decapitados y exhibidos, algo similar a los hechos ocurridos en La Boda Roja, con Walder Frey y Robb Stark.

En el pasado las condiciones geográficas eran cruciales para ganar las guerras. A veces las barreras naturales bastaban, como montañas o ríos, pero en otras ocasiones debía erigirse un muro protector para repeler invasores. En la época del Imperio Romano, estos erigieron una muralla para proteger Britania de los bárbaros escoceses. También la Muralla China protegía al Imperio Chino de la invasión de salvajes y caminantes blancos…No, no, solo los salvajes, perdón, me dejé llevar.

El arquetipo del rey exiliado que vuelve a reclamar lo que es suyo es bastante clásico, tanto que ha inspirado historias como “El Conde de Montecristo” o “El Rey león”, e incluso la mitología egipcia o griega narran sucesos similares. Enrique VII de Inglaterra hizo algo parecido, y es posible que Daenerys Targaryen se haya basado en esos relatos. Por otra parte, Genghis Khan era un monarca sumamente bárbaro y violento, al que todos temían, pero que fue sucedido por su hijo Kublai Khan, quien resultó ser todo lo contrario: pacifista, preocupado por la cultura, y sabio, todo lo que Daenerys es en comparación a su padre, el Rey Loco.

Caligula era un emperador Romano malvado, loco y desconectado de la realidad. Odiado por su pueblo, solo se preocupaba de satisfacer sus apetitos y era el paradigma de soberano que está ahí sin ningún mérito político. Lo mismo Nerón, cuyo hedonismo lo hizo cometer todo tipo de crueles actos contra su pueblo. Es posible que estos dos emperadores hayan sido los antecesores de Joffery Baratheon.

Pese a que la guerra siempre ha sido considerado un terreno masculino, Juana de Arco destacó por ser una de las pocas guerreras femeninas cuya habilidad sobrepasaba muchas veces a las de los hombres. Probablemente, esto y su carácter fiel y devoto fueron usados para el personaje de Brienne de Tark.

Probablemente hay muchos otros hechos, y si estudiáramos la historia con la misma fidelidad con la que vemos “Game of Thrones”, la encontraríamos mucho más interesante, y no solo un montón de fechas y datos sin contexto.

Fuente: culto.latercera.com

Autor: Cine

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