Dinosaurios en la pantalla: Un recorrido nostálgico

Los efectos digitales han hecho posible que los dinosaurios sean un recurso frecuente en el cine y tv ¿Y por qué? Porque son bacanes, porque son feroces, porque aunque ahora digan que tienen plumas seguiremos adorando a los lagartos terribles, y pensando que Plutón es un planeta. Y que la Tierra es plana. No, eso último no.

Un filósofo dijo una vez que de niños a todos nos gustan los dinosaurios, pero lo difícil es conservar esa afición con la adultez. Los que logran conservarla, son personas de alma mucho más sensible e inteligente ¿Saben qué filósofo dijo eso? Pues yo, claro.

En el siguiente artículo recordaremos los dinosaurios más queridos de la pantalla, con los que muchos crecimos para convertirnos en paleontólogos frustrados y adultos llenos de trancas e inseguridades:

“Los Picapiedra” (1966): No importa sin son mascotas, maquinarias de carga, vehículos o aparatos domésticos. Los Dinosaurios de Piedradura estaban siempre presentes, quejándose de sus trabajos miserables cual adulto sin título universitario.

“Dinoplativolos” (1987): La versión baratita de los Transformers, constribuyó a reforzar la imagen del Tiranosaurio Rex como el más malo, cosa que “Jurassic Park” supo aprovechar muy bien. Este programa nunca estará en el panteón de los monitos nostálgicos como “He-Man”, “Transformers” o “Thundercats”, y es a mi juicio algo así como Anvil de las bandas thrash ochenteras, pero no importa lo penca que haya sido, era un show con dinosaurios antropomorfos, y eso ya basta para que sea cool.

“Pie Pequeño” (1988): También conocido como “La Tierra antes del tiempo”, fue una exitosa saga de películas que de niños devorábamos con avidez, al menos las primeras. Cinco dinosaurios niños sobrevivieron a los terribles cataclismos y juntos aprendieron a convivir en una tierra hostil, aprendiendo sobre tolerancia, perdón y todas esas cosas que los dinosaurios adultos del Parque Jurásico nunca conocieron prque vivieron en cautiverio.

“Denver” (1988): Si Barney rebajó el orgullo de los dinosaurios haciéndolos tiernos, “Denver” los sometió a la cultura pop norteamericana, haciéndolos bailar, andar en skate, usar lentes de sol y guitarra eléctrica, y hablar como estúpidos. Además, convirtiéndolo en una suerte de Alf, escondido por cuatro jóvenes que temían que los científicos lo diseccionaran (Era un tema recurrente en los 80, como ET). Su famosa canción en francés ayudó bastante al éxito.

“Dinosaurios, la serie” (1991): Una joyita como pocas. En los 90 abundaron las sátiras de la familia norteamericana: “Los Simpsons”, “Married With Children”, entre otras, y esta no escapaba a los lugares comunes que ya todos archisabemos: el papá gordo y tonto, la mamá sensata, el jefe tirano, etc. Pero llevaron la sátira un paso más allá para hacer una crítica a una sociedad en decadencia y final inminente, como los dinosaurios (Condenados a la extinción). El acoso laboral, el racismo, las drogas, la alienación por el espectáculo, el consumismo y el egoísmo neoliberal se tomaron el programa para hacer una crítica mucho más fina de la basura blanca. Y gracias a Jim Henson, de los Muppets, y sus hijos.

“Barney” (1992): Odiado y parodiado hasta decir basta por su empalagoso optimismo. Los dinosaurios no pueden ser rosados, tienen que ser terribles, agresivos y peligrosos. No te enseñan canciones de la amistad ni te dicen que eres especial. A menos que seas un especial del menú. Bueno ya, en lo del color rosado podemos transar, total son otros tiempos.

“Jurassic Park” (1993): Una maravilla con la que alucinamos en los años 90, nos mostraba el máximo potencial de los animatronics, antes del CGI. Una metáfora magnífica sobre la teoría del caos, y un mensaje respecto a lo peligroso que es sentirse Dios y desafiar a las leyes de la naturaleza, con imponentes tiranosaurios rex y velocirraptors. Las secuelas mejor ni mencionarlas.

“Extremo Dinos” (1997): De todas las copias baratas de “Las Tortugas Ninja”, como “Los Motorratones de Marte” o “Tiburones del Asfalto”, esta fue sin duda la más malita. Como si los shows animados para niños de dinosaurios tuviesen una maldición, y estuviesen condenados siempre a quedarse en la cola. Pero no importa, porque al igual que “Dinoplativolos”, ey, son dinosaurios, tu argumento es inválido.

“King Kong” (2005): En la obra de Peter Jackson los dinosaurios eran básicamente parte de la escenografía, y el protagonismo no caía en ellos. Pero esta película nos vino a decir: “Ey, jódanse, los dinosaurios vamos a seguir apareciendo en el cine, ya hay tecnología suficiente para esto. Así que vayan acostumbrándose a vernos”.

Otros dignos de mencionarse:

“Dinoriders” nos mostraba una guerra entre humanos en un paisaje prehistórico. “Cadillacs y Dinosaurios” mezclaba elementos modernos y antiguos, “Tropa Rex” era un programa bastante raro con una estética de gangsters de los años 30, “El valle de los Dinosaurios” era como la Familia Robinson en la Tierra Salvaje de Marvel, y por supuesto no olvidemos a los Dinobots de “Los Transformers”, que eran unos de los personajes más populares y con una personalidad outsider que encandilaron al público infantil de la época.

Así que recuerden. Si alguien les dice que es ñoño porque ve las películas Marvel, díganle que eso ya es too mainstream. Ser ñoño es actualmente, que te gusten los dinosaurios.

Autor: Cine

Compartir este post

Comentar

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *