“Dark”: Terror desde Alemania, la nueva serie de Netflix

Nunca me han gustado las comparaciones tipo: “La Kurnikova chilena” o “Willy Sabor es el Nuevo Don Francisco”, porque o crean expectativas inalcanzables o la comparación perjudica a alguna de las dos partes. Muchas series se han tratado de vender como la nueva “inserte aquí un éxito de taquilla tipo “Lost”, “X Files” o “Breaking Bad””; por eso no quiero alimentar la estrategia que dice que “Dark” es la “Stranger Things” Alemana, y es de hecho una historia que puede valerse por sí misma sin que otra la defienda. En primer lugar, “Stranger Things” es muchas cosas pero no es una historia de terror, y “Dark” sí que lo es.

Segundo, “Dark” no busca atraer al público mediante la nostalgia, y el humor es prácticamente inexistente. No he dicho que “Stranger Things” sea mala, pero la serie alemana es mucho más densa y menos livianita que su supuesta contraparte gringa de Netflix. La atmósfera que se desarrolla apunta más a un terror psicológico, al suspenso, y a restregarnos en la cara un mundo sombrío y adulto. Acá no hay niños en bicicleta ni niñas que comen waffles. No, acá hay niños muertos, padres que se suicidan y asesinos en serie.

Si bien la trama gira en torno a un pueblito lejano en el que empiezan a pasar cosas extrañas y desaparecer personas, la historia recuerda más a “Twin Peaks”, en el sentido que vemos poco a poco deshilvanando las flaquezas y conflictos de los pobladores de Widen, un lugar que tenía un record imbatible de cero crímenes, hasta que dos niños desaparecen en extrañas circunstancias. Los protagonistas son un grupo de jóvenes que recuerdan bastante a los personajes de los slashers de los 80 y 90, pero la nostalgia llega hasta ahí.

Un terror que se preocupa mucho de la estética, del paisaje y de la atmósfera, con personajes complejos que arrastran un pasado oscuro. El concepto se distancia mucho del terror actual que busca brillar más por la sorpresa y el susto repentino, además de los monstruos espectaculares. Por ese motivo quizá cierto público quede desencantado con la propuesta, como pasó hace un par de años con “The Witch”. Sin embargo, me aventuro a decir que el público en general encontrará en esta serie una fuente de entretenimiento envolvente y que capturará su atención.

Los códigos visuales y narrativos germanos son distintos a los estadounidenses, y esa diferencia es parte del encanto de “Dark”, historia que no escatima en mostrarnos los detalles más sórdidos de una historia siniestra y en la que abundan los bosques tenebrosos, las cavernas malditas, los asesinos silenciosos y las víctimas. Una serie que Netflix estrenó el primero de diciembre y que es un imperativo para todo aquel que guste del género de terror. De verdad, si estás desencantado con el rumbo que ha tomado el terror tradicional, si te hartaste de “The Walking Dead” o “American Horror Story”, te recomiendo ver esta serie, que recoge tópicos clasicos del género para entregarnos una bocanada de aire fresco. Y sin ser la nueva “Stranger Things”.

Por Felipe Tapia, el crítico concebido una noche de luna llena por el séptimo hijo del séptimo hijo.

Autor: Cine

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