¿Cuán sexistas y racistas son el cine y la TV actual?

Ahora todos jugamos a ser Ariel Dorfmann y está de moda encontrar subtextos sociales en todo tipo de contenido cultural. Desde los delirantes análisis de “Minions” hasta los rigurosos estudios de Umberto Eco sobre “Charlie Brown” y “Batman”, no es ningún secreto que casi toda historia está normada por reglas sociales que se manifiestan a veces de forma explícita, y otras de forma implícita. Sin embargo a veces nos obsesionamos con encontrarle la quinta pata al gato, y en lugar de disfrutar una historia sencilla de superhéroes o princesas, nos amargamos a la vida. Así somos los seres humanos. Finalmente ¿De quién es la culpa de que una niña quiera ser como Barbie, o un niño como Superman? ¿De las empresas que comercializan estos productos, o de los padres que no acompañan a sus hijos en su proceso de aprendizaje? Hay quienes incluso sostienen que Barbie, lejos de ser sexista, reafirmó el rol de la mujer como una persona que tiene una profesión, en lugar de estar limitada a sus labores de madre y empleada. Por eso hay Barbie Doctora, Profesora, Veterinaria, Bailarina, etc.

La siguiente es una lista de modelos de análisis bastante interesantes, pasados por el ojo crítico de su seguro servidor. Hay ocasiones en que estas objeciones son absolutamente válidas, otras en que es preciso contextualizar. Intenté recoger referentes de varias generaciones, para que nadie se sienta viejo o imberbe. Pero creo que priman los ejemplos del primer grupo. Lo siento, ya no soy un lolo.

El Test de Bechdel

Creado por Alison Bechdel, busca determinar si una historia ha sido producida a partir de la cultura patriarcal, es decir, en una dominada por hombres. No implica que promueva el machismo o denigre a la mujer, sino que deja en evidencia que vivimos en un mundo hecho, lamentablemente, por y para hombres. Para pasar este test se deben cumplir con dos condiciones:

  1. Que haya al menos dos personajes femeninos relevantes.
  2. Que esos dos personajes femeninos tengan una conversación sobre algo que no sea un hombre.

Con el tiempo el número de películas y series que no pasan la primera condición ha mermado. Pero la segunda es difícil. Ni “Star Wars” ni “El Señor de los Anillos” lo logran. Incluso una serie completamente femenina, como “Sailor Moon” en la que todas las protagonistas son mujeres, lamentablemente no se cumple con el punto 2. Otras como “Jem” sí lo logran (Se me cayó el carné, no lo mencione). ¿Lo pasa “Game of Thrones?” Creo que sí. Ni “True Detective” ni “Breaking Bad” lo pasan. En ambas series las mujeres existen solo para ser la esposa o pareja de alguien.

Hay que enfatizar que lo que se necesita es un personaje femenino  “relevante”. “Monsters Inc.” Y “Toy Story” 1 y 2 no los tienen. Por otra parte, la saga “La Era del Hielo” ciertamente  los tiene, pero estos no cumplen con el punto dos: el mamut hembra existe solo para que Manny no se extinga, su hija ídem. “Soltera otra Vez” es un ejemplo más claro de lo mismo. Y esto también se aplica a la mayoría de los cuentos de hadas protagonizados por mujeres. Podemos seguir analizando todo tipo de material, como “Condorito” (Con solo dos personajes femeninos que corresponden a estereotipos reconocibles y que existen en función de un hombre) ,”Los Cuatro Fantásticos” (En la cual el personaje femenino es inicialmente  el más débil e inútil, la abnegada compañera del protagonista, para luego asumir su rol de madre y finalmente convertirse en el más poderoso del cuarteto) o “Los Cazafantasmas” (Cuyos únicos personajes femeninos corresponden a la secretaria nerd y necesitada de compañía masculina, y la chica sexy que persigue Bill Murray y que en la secuela solo existe porque es la madre de alguien). Ejemplos más evidentes  aún son “La Liga de la Justicia”, “Los Vengadores”, “Ásterix” y “Tintin”.

El Test de Ellen-Willis

Este test también se refiere a cuestiones de género y fue ideado por una famosa periodista Ellen Willis, y plantea lo siguiente:

Si los géneros de los personajes se cambian ¿La película sigue teniendo sentido?

Ciertamente obras como “Harry Potter” lo logran. “El Señor de los Anillos” quizá, pero sería forzado, por ejemplo por el tema de la herencia al trono de Arathorn. Películas como “Magic Mike” o la serie chilena “Las Vegas” ciertamente podrían, pero es posible que la mirada acerca de la historia cambiaría, y probablemente las críticas por la cosificación del cuerpo serían más agudas.

Sin embargo, quisiera detenerme en este punto para aclarar que muchas veces esto necesita ser contextualizado. Es evidente que algunas historias basadas en hechos reales no pueden ser invertidas. No es posible que exista “Las 33”, “El Quintralo” o “Juan de Arco”.  Pero este test necesita ser más específico respecto a  ciertos puntos, y hay ocasiones en que el género forma parte sustantiva del argumento. Por ejemplo, “La Rosa de Versalles” (Ya lo sé, soy un anciano). Las teleseries como “Machos” o “Brujas” no funcionarían, la primera porque buscaba muchas veces criticar al machismo, y la segunda porque la historia no funcionaría si el hombre se queda esperando guagua.

Si por ejemplo ideáramos una historia protagonizada por un grupo de monjes de un convento, es imposible invertirla. Si el protagonista de la historia es un chamán o una machi, tampoco es posible, porque en ciertas culturas los roles de curanderos son exclusivamente femeninos o masculinos. Es verdad que hay machis hombres, pero los roles masculinos en la cultura mapuche solían estar enfocados a la caza y recolección.

Si invertimos “Los Súper Campeones” podría funcionar en esta época, en la que el fútbol es cada vez menos exclusivo de los hombres, sin embargo, en la época en la que la serie nació difícilmente habría sido realista que un equipo de fútbol femenino participara en un campeonato masivo y llegara al Mundial. Entonces quizá no es que las series sean machistas per se, sino que son forjadas en un mundo con reglas delimitadas previamente.

En “Evangelion” la fórmula está dada por una razón imprescindible: el trío protagónico está formado por un hombre y dos mujeres, pero no por cuestiones políticamente correctas: Shinji representa a Adán, Asuka a Lilith, la mujer rebelde que no quiere ser sometida, y Rei es Eva, la mujer creada artificialmente, hecha para servir a un hombre. Así que invertir los roles no daría resultado.

Hay también casos en que la inversión de roles es ex profeso. La nueva “Cazafantasmas” está claro que es un experimento que todos esperamos ver si funcionará o no. El haber agregado a Thor como la secretaria es una prueba más de cómo se intenta ironizar a propósito al respecto. Y hay un episodio buenísimo de “Malcolm in the Middle” en el que Lois imagina cómo sería su familia si sus hijos fueran niñas. Acá el chiste está en que sus hijos hombres son maleducados, agresivos y espantosos, y las hijas imaginarias en contraste son educadas, sensibles y atentas. Claro, la grosería es un mundo masculino. Las niñas bien no dicen garabatos, no se curan, no se suben a los árboles y no se ensucian al jugar. Pero recordemos que en la serie se muestra a una figura matriarcal potente y avasalladora, y una figura patriarcal debilitada, insípida e infantilizada. Así que ojo con los roles de género. En otros casos como “He-Man” y “She-ra”, el original y su versión invertida coexisten.

“Dragon Ball Z” confirma la idea de que la pelea es un juego para hombres. Aunque cuando las mujeres deciden ser guerreras, deben vestirse y ser sexys, como por ejemplo las superheroinas. Los hombres no están obligados.

Respecto a los roles de género me gustaría decir algo más. Hace un tiempo tuve una conversación con una chica que me decía que encontraba mamón al personaje de Peeta de “Los Juegos del Hambre”, porque Katniss siempre lo estaba salvando ¿Por qué nos molesta ver a un personaje masculino vulnerable, y cuando pasa lo mismo con una mujer lo consideramos normal? ¿Por qué la heroína no puede ser la que salve el día? No creo que un personaje masculino sea mamón porque lo salve una mujer, creo que estamos demasiado acostumbrados a esos roles de género, y ver una historia en la que la mujer no tiene que ser rescatada le produce problemas a muchos ¿Por qué es así? ¿Qué pasa con nuestra sociedad?

El Principio de Pitufina

Este test básicamente busca analizar las historias en función de si tienen un único personaje mujer, cuyo único aporte constituye en dar la mirada o toque femenino. Tenemos a las primeras temporadas de “The Big Bang Theory” (Aunque en este caso el chiste era precisamente que los nerds no estaban acostumbrados a tener amigas mujeres), la mayoría de los grupos de superhéroes (Exceptuando a los X-Men, aunque su primera versión sesentera mostraba a una única y ornamental Jean Grey), “Loca Academia de Policía”, “Jurassic Park”, “It el Payaso Diabólico”, “31 Minutos”, “Bob Esponja”, “Los Thundercats”, “Los Silverhawks” “El Capitán Futuro” (¿Estará lista ya mi jubilación de este mes?) y “Las Tortugas Ninja” si consideramos a April o’Neil. Lo mismo para “Star Wars”, “Dragon Ball Z”, “Saint Seiya”, “Fuerza G”, etc. Sin embargo, creo que en este caso lo sexista está más dado por lo cualitativo que por lo cuantitativo ¿No me creen? Pasemos a ver algunos ejemplos:

“Salvado por la Campana” (“Saved by the Bell”) es una historia cuyos protagonistas femeninos y masculinos están equiparados en número. Sin embargo, eso no quita que la serie promueva estereotipos negativos femeninos: Kelly es la porrista tontorrona, Lisa es la superficial y frívola, y Jessie es la liberal, feminista, ecologista, progresista e insufrible, aunque al final sí le preocupa cómo luce su pelo o que el compañero guapo le haga caso. “Baywatch” es otro ejemplo en el que lo cuantitativo no necesariamente implica que no haya sexismo. No es necesario explicar por qué en esta serie había más personajes femeninos, aunque claro, estaban de adorno; el protagonista, el que resolvía los problemas, era David Hasselhoff. “Sex and the City” nos muestra a cuatro protagonistas mujeres, pero que no pasan el punto 2 del Test de Bechdel. “Friends” es un caso similar a “Salvado por la Campana”, aunque acá hombres y mujeres son caricaturizados por igual, pero con el acento en Rachel, quien es la simplona superficial y frívola (Aunque Joey también lo es, y es de hecho más patético).

Este artículo continúa aquí.

Te invito a leer también: 6 mujeres que la llevan en las series de Netflix.

Por Felipe Tapia, el crítico que no ve amenazada su masculinidad cuando habla de sus sentimientos.

En Twitter: @Janquing

Imagen principal: Milenio.com

Inspirado de http://www.revistagq.com/

Autor: Cine

Compartir este post

1 Comentario

  1. muy bueno el articulo, yo creo que ahora se esta viendo menos ya q de apoco estamos cambiando el pensamiento, y las mujeres estan dando mas la cara 🙁 como Katniss jajajaj es seca y no necesita q nadie la salvé.

    Comentar

Comentar

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *