Crítica de “Seoul Station”: La precuela animada de “Estación Zombie”

“Train to Busan” o “Estación Zombie” se estrenó hace poco en los cines chilenos, pero lleva bastante tiempo arrasando en la crítica por su propuesta novedosa siendo un género tan popular hoy en día. Así como The Walking Dead tiene su Fear The Walking Dead, “Train to Busan” tiene a “Seoul Station”, historia ambientada en el mismo universo de zombies rabiosos y feroces, solo que en esta ocasión es una película animada.

La propuesta es sencilla pero funciona: en una ciudad cada uno se preocupa por sus propios asuntos, hasta que un viejo es visto tendido en la calle, cerca de una estación de metro, sangrando y sufriendo una extraña condición. el paciente cero de esta película, vendría a ser. Este primer brote desencadenará un contagio que pondrá en peligro a todos los que viven en la ciudad.

Hye Sun está teniendo problemas con su novio Ki Woong debido a su inmadurez y que este no la respeta. Cuando el apocalipsis zombie se desata, Ki Woong y Suk Gyo, el padre de Hye Sun, harán lo posible por buscar a esta, quien anda perdida por la ciudad, expuesta a la terrible amenaza.

La mayoría de las historias de apocalipsis zombie se dividen en dos grupos: Las que comienzan cuando el brote empieza a conocerse (“The Night of the Living Dead”, “World War Z”, “Fear The Walking Dead”) o cuando la epidemia lleva un tiempo en marcha (“Mi Novio es un Zombie”, “The Walking Dead”, “28 Days Later”).  “Seoul Station” pertenece a la primera categoría, y diría que merece a todas luces pertenecer al mismo universo que la taquillera “Train to Busan”. Es su hermana animada, puede que no transcurra en un tren pero la emoción y adrenalina esta vez ocurre en una ciudad en la que debes cuidarte de no ser alcanzado por estas rápidas furiosas criaturas. Debes buscar a tus seres queridos mientras te escondes, huyes y buscas refugio, lo cual le da a este universo una dimensión distinta.

Me alegra que no se hayan limitado a copiar la misma fórmula de la película madre para que no acabe resultando ser la prima pobre de “Train to Busan”, y hayan podido realizar una historia original. Además el final es bastante inesperado y los personajes son interesantes y no planos como muchas veces ocurre en este género. No es la típica historia bobalicona de una familia que repara sus lazos rotos en una situación de riesgo, lo cual implica que se está tomando en serio al formato de la animación, la que logra ser mucho más digna que muchas de estas películas con actores de carne y hueso.

Es verdad que la calidad técnica no alcanza la precisión del mercado de animación japonesa, pero para ser una animación coreana, se trata de una pieza audiovisual del todo disfrutable, y a la altura de la película madre.

Pero no tienen por qué creerme. Pueden ver “Seoul Station” en este link, con subtítulos en castellano, y comprobar por sí mismos si digo la verdad, o también si les gustó “Estación Zombie” y quedaron con ganas de más.

Por Felipe Tapia, el crítico que sabe lo que haces por las noches cuando estás solo

 

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