Crítica de cine: “Tren 15:17 a París”

Iré directo al grano: La única grata sorpresa que tiene este filme, es el hecho que en vez de actores, está representado por sus verdaderos protagonistas.

Clint Eastwood, productor y director de esta cinta, nos cuenta la historia de cómo tres jóvenes norteamericanos estuvieron en el momento oportuno para reducir a un terrorista que pensaba asesinar a todos los pasajeros al interior de un tren que iba desde Amsterdam a París, en el año 2015.

Spencer, Alek y Anthony son amigos desde el colegio, historia que ocupa parte importante de la película mostrando como estrecharon lazos. Estuvieron lejos de ser estudiantes estrellas, por el contrario, pasaban mucho tiempo en la oficina del Director.

Ya adolescentes, Spencer Stone, de 23 años por entonces, era un joven que soñaba con servir a su país en el Ejército ayudando a los caídos de guerra. Un impedimento físico de su visión le impidió hacerlo, y si bien se alistó en otra unidad dentro de la misma división, no fue lo mismo para él y terminó siendo dado de baja.

Alek Skarlatos también soñaba con pertenecer al Ejército, pero terminó pasando más tiempo con su novia en Alemania que otra cosa. Anthony por su parte estaba lejos de lo militar, pero seguía en estrecho contacto con sus amigos.

Un día deciden reunirse en Italia, para conocer Europa. En el momento que deciden viajar a París desde Amsterdam es cuando comienza la pesadilla. Durante la película, Eastwood nos regala fragmentos de cómo se comienza a desatar la acción terrorista, siendo muy cauto en no mostrar más de la cuenta y creando, así, el hambre del espectador por llegar pronto al desenlace para ver como fue el atentado.

Sin embargo, y lejos de lo que todos podamos pensar, la película es absolutamente plana en toda su duración. Eastwood se olvidó de sus pergaminos e hizo algo totalmente personal. Se olvidó de la cámara, de las actuaciones, de la fotografía, hasta del ritmo. Se olvidó de todo. Queda la sensación que como buen republicano de ultra derecha que es, quiso contar una historia de heroísmo norteamericano en donde los héroes habían fallado en sus intentos anteriores, como demostrando que cualquier norteamericano puede ser héroe en cualquier parte del mundo. Y justo tocó en tierra francesa, con quienes no tienen las mejores relaciones. Esta “tremenda” historia americana es atractiva para ellos y los llena de orgullo; de hecho está basada en un libro del mismo nombre, pero no basta para el resto del mundo, no basta para nosotros, de hecho la historia ni siquiera es emocionante.

Si bien la película dura un poco más de noventa minutos, se siente mucho más larga.

Las actuaciones de estos “real heroes” es deplorable, y no se diga que no se les puede pedir mucho más. Esa fue la apuesta de Eastwood, y así es como también obtuvo un resultado. La vida es equilibrio.

En “Tren 15:17 a París”, Eastwood contó una historia de patriotismo y heroísmo norteamericano (bastante irresponsable por lo demás, si ven el film recuerden esta línea), con la participación de sus propios protagonistas, con imágenes reales en el final, y con la condecoración del presidente francés Hollande incluida. Sin embargo, no mostró el llamado que hizo el ex Presidente Barack Obama en ese entonces a sus tres héroes americanos.

Ver esta película está bajo su responsabilidad. Recomendable para aquellos que tienen pósters de generales vivos o muertos en sus casas y que gozan del sueño y heroísmo norteamericano.

Estimado Clint, deje de mirarse el ombligo y vuelva a dirigir con clase, como usted sí sabe hacerlo.

Por ©Daniel Bernal

@DanielBernalY

 

 

Ficha Técnica:

Título: Tren 15:17 a París (The 15:17 to Paris)

Director: Clint Eastwood

País: Estados Unidos

Duración: 94 minutos

Elenco: Spencer Stone, Alek Skarlatos, Anthony Sadler, Judy Greer, Jenna Fischer

 

Autor: Cine

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1 Comentario

  1. gracias por la advertencia

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