Crítica de cine: “The Post”

En los Estados Unidos de la década de los 60, la competencia entre los periódicos en papel se vivía de otra manera. Eran verdaderas guerras por tener la noticia y primicia más importante de todas. Tanto periodistas como editores, redactores, y hasta el mismo Jefe de departamento debían estar preparados para trabajar 24 horas si era necesario. Eran dos los periódicos más importantes: The Washington Post y The New York Times.

Por esos días, en plena guerra de Vietnam, un periodista muy reconocido del medio y de quien no se sabía nada hace meses, roba información clasificada (Top Secret) acerca de la guerra desde el mismísimo Pentágono. Así, Estados Unidos, al mando por ese entonces del presidente Richard Nixon, una mañana cualquiera se despierta con un titular del “Times” alarmante, decepcionante y escandaloso: hace 30 años, y bajo cuatro períodos presidenciales, es de pleno conocimiento en cada uno de los gobiernos que el país no tenía ninguna chance de salir victorioso de la guerra de Vietnam, por lo que los soldados (jóvenes ciudadanos) seguían siendo enviados a su propia muerte.

Nuestros protagonistas Ben Bradlee (Tom Hanks) y Kay Graham (Meryl Streep), ambos del The Washington Post, reciben la bomba noticiosa como un golpe en el mentón, listo para el K.O. Hanks y su equipo comienzan a recurrir a sus periodistas encubiertos para lograr tener de alguna manera una nueva primicia, ojalá otra bomba periodística, algo que los hiciera también estar en la cima y pelear protagonismo codo a codo con el “Times”.

Dentro del “Post” existían también otros temas por los cual preocuparse: una inexperta señora Graham tomaba el mando del periódico dada la muerte de su esposo, lo que no fue bien recibido por la Directiva del matutino, ya que lo que más les perturbaba era el hecho de que una mujer se convirtiera en la dueña de uno de los dos más grandes periódicos del país. Si bien Hanks tenía el control sobre las bases y lineamiento periodístico del “Post”, acá se estaba jugando más que con fuego, por lo que inevitablemente se debía a consultar a Graham por los siguientes pasos a seguir.

“The Post”, nominada a los premios Oscar 2018 en la categoría Mejor Película, es una historia que se cuenta no desde el periódico estrella, sino desde el que se quedó más atrás, y desde ahí se construye una historia dinámica, que nos refleja como realmente se hacía periodismo en esos años, como se recurría a periodistas y soplones para, muchas veces, conseguir información de manera no tan ética.

La dirección de Steven Spielberg es impecable. “The Post”, en este sentido, es un paseo visual cinematográficamente hablando. El uso de la cámara siempre ha sido el fuerte de Spielberg, y en esta película da una clase maestra. El uso de colores, las texturas, la dirección de los actores, las largas secuencias, la dinámica que impregna en situaciones que deben ser ágiles y las pausas cuando la historia lo amerita, están puestas de forma magistral al servicio del espectador.

Spielberg cuenta una historia lineal sin la utilización de recursos como el flashback o el racconto. Además, tiene el mérito de  mezclar la contingencia de la gran noticia publicada por la competencia junto con el vicio y la avaricia que existen al interior del propio diario.

Este es el primer film en que Spielberg, Streep y Hanks comparten set. La dirección que ejerce el director sobre estos dos monstruos de actores tiene un sello profundo, sacando lo mejor de cada uno, casi siendo ellos mismos. A Streep, nominada a los premios Oscar 2018 como Mejor Actriz de Reparto, siempre la muestra novata, frágil e insegura, una mujer madura que hace gala más de su simpatía que de su inteligencia para lograr respeto de quienes le rodean. Hanks, por su parte, es el Jefe del departamento, ejerciendo un liderazgo innato, incisivo, responsable y mordaz. La actriz Sarah Paulson es su esposa en el film, el estereotipo sesentero de la mujer dueña de casa que atiende a su marido sin importar condiciones ni horario.

Otro actor que destaca es Bob Odenkirk, conocido por su papel de Saul Goodman en las series “Breaking Bad” y “Better Call Saul”. En esta película es uno de los periodistas más mordaz de Bradlee. Gran actuación de Odenkirk.

La música está a cargo del gran colaborador de Spielberg, John Williams, y construye una composición con la impronta característica del compositor.

Con una duración de un poco menos de dos horas, cada minuto de duración es interesante y siempre aporta ritmo y agilidad a la historia. “The Post”, nominada a dos premios Oscar 2018, es una película imperdible, una interesante historia de egos, avaricias y los condimentos necesarios para reflejar una ruda competencia.

Por Daniel Bernal

En Twitter: @DanielBernalY

Autor: Cine

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