Crítica de cine: “The disaster artist”

En el año 2003, en Los Angeles, California, un desconocido Tommy Wiseau estrenó en una función de gala, limusina y luces de neón, una película llamada “The Room” (“La habitación”), sin pensar que pasaría a la historia como una de las peores películas filmadas de la historia. Fue una cinta tan mala, que hoy es considerada de culto y aún se puede ver de vez en cuando en algunas salas norteamericanas y en otros países del mundo también.

“The Disaster Artist” nos muestra como Tommy Wiseau conoció a su gran amigo Greg Sestero, y como juntos emprendieron el viaje a California para ser estrellas de cine. Y bueno, fueron conocidos a nivel mundial, pero a su manera.

Dirigida por James Franco, a quien reconocemos más como actor que como director, en películas como “El hombre araña” (2002) y “El planeta de los simios: (R)Evolución” (2011), “The Disaster Artist” es una película que no pretende ser un documental sino contar una entretenida historia de cómo un tipo que quiere ser actor (y que dista mucho de lograr algún grado de éxito con ello), hace un amigo al azar y vuelcan todo su espíritu, ganas y energía en lograr ser actores. Para ello Wiseau cuenta con un cómodo departamento en Los Ángeles, y con dinero que literalmente no se acaba nunca. Así emprenden la marcha para conquistar sus sueños, para lograr entrar a Hollywood y lograr el estrellato.

“The Disaster Artist, nos muestra, entonces, como fue filmada “la mejor peor película de la historia”.

James Franco actúa mejor de lo que dirige. Él mismo personifica a Tommy, algo extremadamente difícil de lograr, ya que es una imitación que claramente necesita de ejecutar una dicción distinta, un acento, un modo y por sobre todo un actuar diferente. Sobresaliente y convincente, Franco hace un papel que será recordado por mucho tiempo. En el filme podemos verlo conversando con el verdadero Tommy, en una escena hilarante y en que uno se da cuenta que la actuación-imitación es realmente sorprendente.

No es anecdótico que su coestrella en esta cinta sea su propio hermano Dave Franco, y que también participe Seth Rogen, uno de los grandes amigos de James, por lo que se traspasa al público que esta es una cinta hecha entre amigos, y a que a pesar de sus falencias, está hecha con cariño.

Cabe destacar que Franco recibió el Globo de Oro al Mejor Actor en película Musical o Comedia, y que el mismísimo Tommy Wiseau subió al escenario como si el premio fuera de él.

Técnicamente la película es entretenida por sí sola, y destaca principalmente la banda sonora, con canciones ochenteras y noventeras fáciles de reconocer y que suenan fuerte en nuestros oídos. Bien en ese punto.

 ¿Puede una película ser tan mal actuada? Esa es la pregunta lógica al ver esta película que a primera vista exagera las malas interpretaciones, sobre todo si es que no hemos visto la original “The Room”. Y la respuesta es sí, el filme original en el que se basa esta película es pésima, con actuaciones que dudo se vuelvan a ver en una obra artística denominada “película”, con todos los recursos y aspectos técnicos que ello conlleva.

Muy recomendable, véala en cines.

Por Daniel Bernal

En Twitter: solobernal_

Autor: Cine

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