El despertar

Crítica de cine: “Star Wars: El despertar de la Fuerza”

Advertencia: Ir a verla disfrazado y con sable láser.

Cuesta escribir objetivamente sobre esta saga desmarcándose del fanatismo. Pero debo decir que J.J.Abrams nos tapó la boca a mí y mi escepticismo anti Disney. Al principio no confiaba en que el ratón Mickey se hiciera cargo de la franquicia, pero no cabe duda de que se trata de una película emocionante, bien hecha y que rescata la mística de la saga original. Actualmente la ñoñez dejó de ser un tabú y lo que antes era considerado algo ajeno a la cultura ha acabado integrándose, lo que ha ayudado bastante a la difusión de estas iniciativas.

Toda la atmósfera rústica de los episodios IV, V y VI, alejada de los pixeles y cercana a la calidez de una película hecha con cariño, está acá. Es más, cuando inició la película y las letritas comenzaron a ascender hacia arriba, no pude reprimir un cosquilleo nostálgico. Algo como abrir la pieza de los cachureos y encontrarte con ese juguete que tantas alegrías te dio cuando chico. Pero ojo, que la película no solo es un anzuelo marketero para nostálgicos, ñoños y vintages, pues también podrá encantar a las nuevas generaciones.

¿Qué es lo que hace buena a una película? Ok, quizá el epíteto “buena” es muy subjetivo. Pensemos en otro más adecuado ¿Les gusta “de “culto”? ¿No? Bueno, jódanse porque a mí sí. Una película de culto debe trascender al género, crear una mitología, una tribu que se comunique y maneje sus códigos. Tal y como lo ha hecho “Star Wars”. Por eso es que hay buenas películas que no desarrollan eso. Nunca he visto a los fans de “Casablanca” reunirse y hacer convenciones disfrazados del policía Lou (Sería raro ¿Verdad?). La trilogía precuela iniciada el 99 no alcanzó a construir esa clase de misticismo. Pero me atrevería a decir con escaso temor a equivocarme que esta nueva trilogía tiene todo el potencial de lograrlo.

Cuando quieres el disfraz de Storm Trooper o la espada láser oficial, puedes decir que la película trasciende las dos horas en la sala de cine y es una película de culto. Si tienes los cojones para comer el cereal oficial de Chewbacca y pasearte por la calle con tu casco de Darth Vader, significa que la película hizo un buen trabajo. Y no puedo esperar para salir luciendo mi traje de la Princesa Leia cuando era esclava de Jabba, pero por respeto a la raza humana y temor a los Carabineros, no lo haré. Así que esperaré el merchandising de esta nueva saga y pronto esos accesorios de BB 8 serán míos ¡Míiiiossss! ¡Ñiajajajajaja!

Uno de mis mayores miedos era que los personajes clásicos fuesen solo un relleno, una humorada, un cameo para saciar la sed de nostalgia de los gordos espinilludos (Pido perdón por los estereotipos, pero yo no tengo la culpa de ser fan de “Star Wars” y al mismo tiempo delgado, apuesto y sexualmente potente. Simplemente no les tocó a ustedes, no es culpa de nadie). Pero no. Los personajes clásicos forman parte integral de la trama y se articulan de maravilla con los nuevos.

La película no está exenta de los tópicos identitarios que incluso llegan a ser lugares comunes en la saga: El joven protagonista que no quiere ser héroe al principio, que todo haya partido con un droide que tiene información preciada, un villano con un pasado ligado a los protagonistas y obedeciendo a un villano manipulador, etc. Sin embargo, son varios los elementos nuevos que refrescan la franquicia: Una protagonista femenina (Cosa cada vez más común en el cine actual, lo que aplaudo rabiosamente, como en “Los Juegos del Hambre”, “Valiente” o “Divergente”), un viaje que escarba y deconstruye al stormtrooper, apartándolo de su característica unidimensionalidad, mostrándonos el lado humano de los otrora carne de cañón con la personalidad de una silla. Y también, algo que también me pareció bastante atractivo y novedoso, es que no solo los Jedis se sienten seducidos por el lado oscuro, sino que también puede darse al revés.

Todos están ahí para contribuir a una amalgama estupenda. Personajes nuevos y viejos, todos los que quedaron con vida de las sagas anteriores (A excepción de Jar  Jar Binks y los Ewoks ¿Por qué será?). Incluso el nuevo villano, con todas las expectativas que generó su única imagen y su sable de luz, logró demostrar, a diferencia de Darth Maul, que era algo más que un accesorio bonito que venía con la espada, demostrando un grado de profundidad incluso equiparable al de Anakin. Su conflicto y miedos son absolutamente creíbles, y la lucha interna amenaza con restarle protagonismo incluso a los chicos buenos.

Y aunque los viejos son un aporte a la trama, no deja de ser emocionante verlos ahí. Es imposible no sentir nada al ver a los rebeldes nuevos y viejos reunidos en torno a Leia. Es imposible ver a Almirante Ackbar y no desear que diga “It’s a Trap!”. Y si no sientes nada al ver la Alianza Rebelde, entonces estás frío y muerto por dentro, Padawan.

Es curioso, pero al tratarse “Star Wars” de una historia que reduce al bien y al mal a absolutos simples, a la larga termina siendo todo lo contrario: tanto el bien como el mal tienen infinitos matices, y un personaje en el lado de los buenos tiene potencial para el mal, y viceversa, como nos han mostrado las sagas anteriores y lo sigue demostrando soberbiamente esta nueva entrega.

La película es respetuosa con los mitos, pero al mismo tiempo derriba otros, con espectaculares resultados. Es grato ver que cualquier mortal puede pelear con un sable de luz, acabando con la idea de que este es un arma exclusiva de los Jedi. Pero conserva todo lo demás: escenas de acción, persecuciones en naves, cantina musical, el arma de destrucción masiva que comete el terrible genocidio, etc. Y sí, tenemos una especie de nuevo Palpatine, vamos a ver cómo se va desarrollando eso y cuál es su identidad en el mundo de los Sith. “La Primera Orden”, los nuevos enemigos, da la impresión de que se trata de una orden antigua, quizá asistamos al origen de los Sith. Y esa es otra de las cosas buenas de las sagas de culto. Suscitan la especulación, la intriga, la teoría, cosa que los episodios I, II y III hicieron poco y nada. Solo queríamos que la trilogía terminara dignamente y ya.

Si tuviera que reprocharle algo a la película (Y esto es más que nada por llevar la contra) sería que la acción arranca demasiado rápido y que algunos personajes como Finn toman decisiones sin explicación aparente, y en un par de momentos la acción se vuelve más importante que las motivaciones o las razones. A pesar de lo emocionado que estaba, y recordando que casi me quedé dormido cuando fui a ver “La Amenaza Fantasma”, en algún momento necesitaba más explicaciones y menos disparos. También el filme se nutre, como dije antes, de tópicos que podrían volver la trama a ratos predecible, todo ese rollo de la nueva generación y la nueva esperanza y el traidor y yada yada yada.

También hay algunos Deus Ex Machina, como que tres personajes se encuentren en el mismo planeta en el mismo sistema solar y casualmente estaban conectados por la trama, pero hey, todo eso no empaña una historia que emociona, conmueve y atrapa.

Otra cosa que no acabo de entender es por qué si los seres humanos son capaces de entender lo que dice el droide BB 8, no son capaces de entender a Chewbacca (Quien luce una encantadora correa con balas, al igual que la vez anterior).

Así que ya lo saben. Nada de intelectualismos ni excusas. Esta es una película que deben ir a ver para terminar bien este año o su 2016 estará lleno de infortunios. Vaya vestido de Jedi, de Wookie, de lo que sea. No vaya simplemente a verla. Contágiese, empápese de la magia. “El Despertar de la Fuerza” es algo más que ir a ver una película. Vaya con su sable láser vibrador, con su Jar Jar Binks inflable, su almohada de Jabba. Ya sea por el lado oscuro o luminoso, déjese seducir por la Fuerza alguna vez en su vida. Olvide la rutina aplastante y monótona, deje de ser un adulto serio y con cara de poto. Nadie lo va a juzgar, nadie le dirá que es inmaduro o que ya no debería estar viendo estas cosas. Sea niño de nuevo, emociónese como no pudo emocionarse con la precuela. No se resista y déjese seducir,

Por Darth Felipe Tapia, el Sith que te lleva a lo oscurito, digo al lado oscuro.

También te puede interesar: Mi experiencia en la Sala IMAX de Santiago.

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3 comments

  1. Tengo sentimientos encontrados con la película. Me divertió y me gusto, pero a ratos me pareció que sacaron muchas ideas de “una nueva esperanza” como que trataban de atrapar un androide con planos o mapas, la muerte de un guía viejo en frente del aprendiz, la estrella de la muerte, la protagonista en un planeta desértico, la mascara del villano (quizas innecesaria) etc.
    Igual no puedo negar que en estos casos loa escalofríos al ver la película superen cada una de esas impresiones. Star Wars es Star Wars

  2. Es una lastima, una decepción por no decir una basura, así es echaron a perder la historia con un guión simplista y personajes sin contenido sólo con el afán de buscar relacionar de manera entretenida pero con falta de mística una leyenda y una obra de arte, es como tomar a la mona lisa y hacer una caricatura se parecería pero solo seria una humorada… ..

  3. Esta semana voy si o si a verla!!
    Grande reseña y crítica sobre Star Wars!!!

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