Como a la mayoría, me gustan las películas de superhéroes, las cintas de acción con Liam Neeson haciendo de Liam Neeson, y las de terror… aun cuando se sabe que la mitad de las que llegan a cartelera no dan miedo. Sin embargo cada cierto tiempo uno se aburre de ver este tipo de películas, que mal que mal, son todas más o menos lo mismo.

En ese sentido, agradezco mucho como espectador ver cosas originales; a veces dramas intensos como la gran “3 anuncios por un crimen” (mi favorita para los Oscars) o simplemente comedias como la que comentamos ahora, que sin pretender ser una obra de arte, es una película refrescante, original, y muy divertida.

Max  (Jason Bateman) y Annie (Rachel McAdams) son un matrimonio que ama jugar, y por eso tienen un grupo de amigos al que invitan cada fin de semana para jugar cartas, adivinanzas, juegos de roles o cualquier cosa divertida. Además, son muy competitivos y les encanta ganar. Una noche se suma al juego Brooks, el exitoso hermano de Max, quien ha hecho fortuna como corredor de bolsa y por tanto es la envidia de Max.

Brooks les propone entonces hacer más interesante el juego: en este habrá un  “crimen” de por medio y los jugadores no sabrán que cosas son reales y cuáles no. Además el premio es un lujoso auto convertible. Como ya imaginan, la situación se sale de control y el juego se mezcla con un inesperado crimen real.

“Noche de juegos” es una película con varios de los clichés vistos en otras comedias gringas, es verdad, pero no por eso deja de ser efectiva. Hay muchas escenas geniales, que además apelan bastante a la cultura pop y no hacen lo básico del chiste escatológico como en comedias al estilo de los hermanos Wyans o algunas de Adam Sandler. Aquí el humor es inteligente y más sutil.

Por otra parte, la cinta tiene un excelente ritmo y maneja muy bien los códigos del suspenso, teniendo varios giros inesperados que la hacen, afortunadamente, poco predecible.

La pareja protagónica a su vez, tiene una química increíble, lo que los hace muy queribles, y es fácil empatizar con ellos y sus desventuras. Hay varias secuencias con las cuáles es fácil sentirse identificado, en especial las escenas incómodas que tienen con el vecino. Algo similar pasa con los personajes secundarios, que lejos de ser un relleno como suele ocurrir, son un buen aporte a la trama.

“Noche de juegos” es una película ideal para reírse de buena gana este fin de semana, y empezar a cerrar el verano con una buena dosis de humor.

Por Juan Carlos Berner

En Twitter: @jcbernerl