Crítica de cine: “No respires”

El cine ha demostrado en varias ocasiones que no es necesaria una enorme producción, ni muchas locaciones, ni siquiera grandes actores para hacer un buen filme. “No respires” es un ejemplo de esto; una película minimalista, pero que cumple a cabalidad con su rol de entretener y mantener en suspenso al público de principio a fin.

La trama gira en torno a tres jóvenes ladrones, que se dedican a robar casas porque uno de ellos tiene acceso a las llaves, ya que su padre es dueño de la empresa que asegura las viviendas. Con esta ventaja los jóvenes entran y roban especies de poco valor, para que en caso de ser atrapados sean juzgados por un delito menor.

Sin embargo, para ellos estos pequeños robos no son suficientes y deciden ir por un botín mayor para luego retirarse del negocio. El objetivo es bastante simple: un viejo veterano de guerra que vive solo en una casa aislada, y que además supuestamente tiene guardados unos 300.000 dólares producto de una indemnización que recibió. El viejo además es ciego, por lo que el trabajo debía ser pan comido, pero como todos sabemos, la ambición rompe el saco.

Así es como los tres muchachos se meten en la casa del viejo, y descubren de la peor manera que el tipo es cualquier cosa menos un indefenso abuelito. El que debía ser el robo final se convierte en una trampa mortal.

El director uruguayo Fede Álvarez dirige este thriller con tintes de terror, que logra atrapar al público desde el inicio, con una historia simple pero eficaz, que además tiene un par de giros sorpresivos muy bien logrados. Las actuaciones también son notables. No son para ganar un Oscar por supuesto, pero logran transmitir la tensión que se vive dentro de esa casa oscura y llena de sorpresas. Lo que más se agradece, es que son actuaciones superiores lo que vemos casi siempre en películas de terror. Mención aparte a las escenas donde aparece un feroz perro, que está muy bien filmadas.

Por otro lado, el suspenso está logrado a través de atmósferas: es una casa oscura, de madera que cruje y llena de objetos cortopunzantes, que el director nos va mostrando de a poco. La información que recibe el espectador es la justa y necesaria como para estar pendiente en todo momento de lo que sucederá.

“No respires” llega a la cartelera en un momento en el que el cine de terror (aunque esta película no es 100% del género) está a un nivel muy pobre, así que si buscas una cinta que te mantenga pegado al borde del asiento comiéndote las uñas, esta puede ser la opción.

También te invito a leer mi selección con las mejores películas de terror de 2015.

Por Juan Carlos Berner

En Twitter: @jcbernerl

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