Crítica de cine: “Lady Bird”

“Lady Bird” es el sobrenombre con el que se hace llamar Christine McPherson, una adolescente de 17 años que vive en la ciudad de Sacramento, Estados Unidos, y que sueña con estudiar en una Universidad de la costa Este, principalmente en Nueva York.

Proveniente de una familia funcional, aunque tiene una relación un tanto compleja con su madre. Christine en sí es una adolescente complicada, está viviendo el paso trascendental del colegio a la universidad y también está despertando sexualmente. Se apoya en Julie, su mejor amiga, quien ve a Lady Bird como un ejemplo.

Lady Bird sabe su complejidad, no siempre toma el camino correcto. Sus ganas de conocer más la llevan a equivocarse una y diez veces dada esa impulsividad adolescente. También es influenciada por sus propias experiencias que no son del todo buenas.

Así, Lady Bird en casi dos horas de largometraje, conoce el amor, el desamor, desdicha y la felicidad plena.

La película se sitúa a comienzos del año 2000, en un par de meses importantísimos y trascendentales en la vida de Lady Bird, esta niña fantasiosa que sueña en grande y que se equivoca en la manera de lograr pequeños pero sagrados objetivos.

Greta Gerwig es su directora, quien nos muestra una película humilde y sincera, directa, que no vulnera de ninguna manera los estereotipos juveniles, sino que acrecienta la inteligencia adolescente y la manera de resolver sus propios dramas y problemas.

Gerwig nos llena la pantalla de personajes que son los mismos que todos alguna vez nos encontramos en nuestras vidas, influyendo directamente en nuestras existencias para bien o para mal, con mayor o menor importancia, y enseñándonos quienes son aquellos que realmente valen la pena nuestro amor y amistad. Aquí hay una sutileza lograda con maestría por la directora, y es la personalidad de los padres de Lady Bird. La difícil relación de la protagonista con su madre no es inducida ni provocada porque esta última sea una mujer insufrible o intratable, estereotipo de mujer que vemos en muchos otros filmes, es una mujer normal, trabajadora de la clase media norteamericana y que definitivamente se ve superada por la fantasía y poco convencionalismo de la personalidad de su hija. Por otro lado, la figura paterna casi no existe, solo está presente para consentir a Lady Bird.

Interesante funcionamiento de esta familia, en donde las figuras femeninas son el fuerte, mientras que la pasividad está caracterizada por los varones, padre e hijo.

La actuación de su protagonista, Saoirse Ronan, es de lo mejor y más fresco que se ha visto en pantalla, está nominada al Oscar 2018 como Mejor Actriz Protagónica, y ya ganó el Globo de Oro en la misma categoría en la reciente edición.

“Lady Bird” está nominada a cinco premios de la Academia, y al cierre de este artículo no se sabían los resultados.

Película totalmente recomendable para todo tipo de público, especialmente para adolescentes que pueden verse reflejados en esta fascinante historia.

Por: Daniel Bernal

En Twitter: @DanielBernalY

 

Ficha Técnica:

Título: Lady Bird

Director: Greta Gerwig

País: Estados Unidos

Duración: 94 minutos

Elenco: Saoirse Ronan, Laurie Metcalf, Beanie Feldstein, Lucas Hedges, Tracy Letts

Autor: Cine

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