Crítica de cine: “La razón de estar contigo, un nuevo viaje”

Emotiva, divertida y llena de sorpresas es la nueva secuela de la película basada en el libro “La razón de estar contigo”, titulada como “Un nuevo viaje o A dog´s journey”.

En esta oportunidad, la cinta de la directora Gail Mancuso (Modern family) cuenta que sucedió con Bailey tras los acontecimientos de la primera entrega, donde descubrió que su objetivo de vida era hacer feliz a su amo (Dennis Quaid) y estar con él. Sin embargo, este último es separado de su nieta tras la muerte de su hijo, quedando en manos de su descuidada madre. Tras esto, el hombre le pide a su fiel amigo que por favor en su próxima vida cuide a su nieta, teniendo así el canino un nuevo sentido en su vida.

Desde un principio, se puede destacar lo maravilloso que es el hecho de que el escritor del libro, W. Bruce Cameron, sea uno de los guionistas del filme, ya que es innegable que enriquece la narración de este. Los detalles de los pensamientos del perro e incluso la personalidad de este en la historia estaban muy desarrollados, lo que permite que el público conozca mejor al personaje y se encariñe con él.

Continuando con lo que es el guion, que desde mí parecer es lo que más destaca en la película, me pareció una buena iniciativa el hacer más presente la participación de los humanos en comparación con la primera entrega, ya que esto causa no solo simpatía por lo que sucede con el perrito, sino que además empatía con los otros personajes y sus vivencias. También, este punto favoreció el ritmo de la adaptación, logrando que esta no fuera tan estática y permitiendo más momentos de comedia.

Al igual que en la primera entrega, nuevamente podemos disfrutar de las divertidas “actuaciones” de los canes entrenados, los que sorprenden con sus habilidades y con movimientos característicos de ellos en su día a día. Esto mezclado con la voz en off de sus pensamientos, logra llegar al espectador al permitirle imaginarse qué podría pensar uno de los mejores amigos del hombre.

Obviamente, a pesar de que se puede comprender la película sin necesidad de ver la primera parte, no es del todo recomendable asistir a verla así, ya que al no conocer los sucesos de la uno puede que la emotividad no sea la misma.

Para mí, el único detalle que me hizo un poco de ruido fue la rapidez de las primeras dos transiciones de la cinta. Entre estas se encontraba un fundido a negro que, al aparecer y desaparecer en un par de segundos, me fue abrupto al punto que me descolocó.

 “La razón de estar contigo: Un nuevo viaje” es la muestra de que muchas veces las segundas partes sí pueden ser buenas, sí pueden cautivar y sí pueden ser incluso mejores que las primeras al mantener la línea de la historia y mejor aún, mostrar lo que muchos dueños de mascotas podrían desear al tener un mejor amigo, que la fidelidad de este lo supere todo.

Por Francesca Massone.

Autor: Cine

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