Crítica de cine: “Jóvenes Titanes en acción”

¿Somos un fandom conservador? Yo diría que sí. Cuando salió la nueva serie de “Thundercats” el 2011 todos se quejaron porque no era como la original. Luego se anunció una nueva para este año, más caricaturesca, y todo el mundo ensalzó las múltiples cualidades de la que le precedía, anunciando apocalípticos desenlaces si se estrenaba esta (¡Consíganse una vida!). Algo similar ocurrió con “Teen Titans”. Los puristas del comic que vieron en la serie “Teen Titans” del 2003 una estética de anime, humor y estilo minimalista, rasgaron vestiduras. Con la nueva versión del grupo, llamada “Teens Titans Go!”, los mismos que echaban pericos por la anterior dijeron que esta nueva serie no era tan buena como la original. Y qué decir de cuando en los 90 salió “Batman: The Animated Series”. Reconozco que no he visto la nueva serie de los Jóvenes Titanes, pero no soy tan obtuso como para andar llorando porque la industria no me considera su audiencia objetiva a mis 37 años (¡Cof cof! Muy bien llevados). Así que cuando vi esta película, la vi sin expectativas, pero con una mente abierta. La sorpresa que me llevé fue grata.

¿De qué trata “Jóvenes Titanes”? Es simple: Eren Jaeger es un joven normal, pero cuando se muerde el dedo se convierte en …¡Ah, no, son otros titanes! (Nota mental: dejar la pasta base). Hace décadas DC Comics reunió varios sidekicks como Robin, Wonder Girl, Kid Flash, Speedy y Aqualad para crear un grupo de héroes juveniles, actualizados y en onda, que buscaban concretar el sueño freudiano de matar al padre. A la colección le fue maoma, y los sidekicks se retiraron a hacer lo que mejor hacían: apoyar a su héroe y suscitar rumores de homosexualidad de parte de los organismos de censura. Solo quedó Robin, al que se le sumaron otros titanes nuevos, aprovechando personajes jóvenes reciclados de otras colecciones, como Beast Boy de Doom Patrol, y otros nuevos como Starfire, Raven y Cyborg. El éxito fue inmediato y pronto el equipo de superhéroes jóvenes tuvo una fructífera colección, además de dos series de TV, cada una con su película, la última de las cuales se comenta acá.

La película apunta a lo seguro y no sale de su zona de confort, hay que decirlo: mucho humor como las películas exitosas de los últimos tiempos, referencias a la cultura pop por montones tipo “Ready Player One”, y parodias y referencias hasta decir basta, recogiendo el guante tendido por “Deadpool”. De hecho, podría considerarse de otro género muy distinto al superheroico, ya que el argumento es básicamente, que Robin ansía que hagan una película sobre él, pero los demás no lo consideran un superhéroe, porque no se toma su trabajo con seriedad. Así, el Niño Maravilla, junto a Starfire, Beast Boy, Raven y Cyborg harán todo lo posible para que Warner Studios realicen una película de ellos. En el camino, no escatimarán para burlarse de toda la industria cinematográfica de superhéroes, de DC y Marvel, los fracasos y éxitos, ridiculizando a Aquaman, Atom, y prácticamente a todo el universo DC, hasta los que aún no tienen película.

Algunos de los puntos débiles son quizá que a veces el exceso de chistes puede agotar, el forzado uso de música “moderna” para estar a tono (Peor recurso ever en el cine infantil), y que quizá hay que entender demasiadas referencias de superhéroes, y haber visto mínimo “Batman vs. Superman”, “Wonder Woman”, “Green Lantern”, y a lo mejor conocer a personajes menos populares como Swamp Thing o Challengers of the Unknown, y saber que Deathstroke (Llamado aquí nuevamente Slade, vaya uno a saber por qué) es el original y Deadpool la copia (Por eso el primero se llama Slade Wilson y el segundo Wade Wilson).

Otra cosa que me llama la atención, es que supuestamente esta película alude constantemente a las películas realizadas de superhéroes, y tanto en el universo de DC animado como el de carne y hueso, el Cyborg ya es un miembro de La Liga de la Justicia. Entonces ¿Cómo es que acá todos actúan como si no lo fuera y siga con los Titanes? Bueno, supongo que un hechicero lo hizo.

Si eres de esos puristas que se enojan porque alteran los monos de su infancia, no veas esta película. Si te molesta que no tomen en serio a los superhéroes, tampoco la veas. Si crees que el peor Batman es Adam West, tampoco. Si buscas lo mismo que cuando lees un comic DC, menos. En cambio, si no eres de esos amargados cuarentones que se enojan por los nuevos Thundercats y conoces el universo cinematográfico de superhéroes, te garantizo que pasarás un muy buen rato viéndola. Después de todo, si la vida fuera cerveza, me la tomaría en serio.

Por Felipe Tapia, el crítico que se entiende en su desorden

Author: Cine

Share This Post On

1 Comment

  1. Gran crítica. En los dos miles vi la serie de los jóvenes titanes y me gustaba mucho. Ahora veo Teen Titans Go! con mi hijo, a él le encantan y bueno, a mi también. Estoy muy de acuerdo en que debemos dejar de ser tan amargados y aprovechar todas estas oportunidad de ver superheroes en la pantalla grande y chica. Saludos.

    Post a Reply

Submit a Comment

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *