Crítica de cine: “Jessabelle”

Jessie es una joven mujer que sufre un trágico accidente con consecuencias fatales. Después de meses en el hospital, debe irse a vivir con el único pariente directo que tiene, su padre, con quien hasta el momento no tenía contacto alguno. En esa casa debe convivir con los recuerdos de su madre, a quien no alcanzó a conocer ya que falleció al nacer. Aparte de tener una tirante relación con su papá y estar en silla de ruedas mientras dura el período de rehabilitación, Jessie sufrirá con la presencia de un fantasma que habita la casa, y que no solo es una aparición, sino que logra hacerle daño. Con la ayuda de Preston, un antiguo amor, tratará de ir descifrando los misteriosos enigmas de la casa y su huésped invisible.

Fantasmas, tarot y vudú son los ingredientes de esta liviana película de terror. El director Kevin Greutert, quien dirigió las dos últimas partes (6 y 7) de “El juego del miedo”, arma una historia que en sí no es muy interesante, las trabas que va poniendo en la historia funcionan a la perfección porque cuesta seguir el hilo en ciertos pasajes, pero afortunadamente toma una dirección definitiva hacia el desenlace que es lo mejor de la película.

A excepción de un par de minutos, “Jessabelle” no es una película de sustos, es más bien un filme en donde un enigma se debe resolver, con elementos sobrenaturales, claro está.

Como idea no tiene nada de nuevo. Tiene la clásica composición en donde la protagonista sufre con un misterio paranormal, alguien que le gusta le ayuda a resolverlo, y las pistas se van entregando minuto a minuto haciendo que el espectador se agarre la cabeza al no saber ni entender a qué va todo esto. Eso sí, como mencioné anteriormente, la historia tiene una muy buena resolución, termina limpia, sin cabos sueltos, y deja la sensación de que fue una buena película, aunque haya estado un tanto trabada cuando el filme iba en desarrollo.

Una de las tendencias de las películas de terror que están saliendo al mercado en este último tiempo, es la que propone que los fantasmas dejaron de ser meros espectros o seres invisibles que asustan con su sola presencia. Hoy el fantasma tiene presencia, logra interactuar con los vivos, y no solo eso, logra atacarlos y hacerles daño, como si no vivieran en el limbo o en un universo paralelo (elija usted). Ejemplos de ello lo podemos presenciar en películas como “Annabelle”, “La noche del demonio”, y “Jessabelle”.

Otra de las tendencias que se aprecia en este tipo de películas nos enseña que las protagonistas son mujeres que han sufrido algún tipo de tragedia por lo que quedan desvalidas, desequilibradas, y desde ese escenario en total desventaja deben comenzar a armarse ellas mismas y enfrentar la amenaza circulante.

Hace muchos títulos que no veía una película que incluyera al vudú en la historia, lo que me hizo recordar el gran filme de Alan Parker “Corazón satánico” (“Angel Heart”) de 1987. Pero claro, ni se le ocurra pensar que hay comparación.

Con un casting para el olvido, una historia a veces enredada pero con un buen final, “Jessabelle” es recomendable para amantes de casas embrujadas y fantasmas con algo más de personalidad.

 

Por ©Daniel Bernal

En Twitter: @BernalusTwit

 

Ficha Técnica:

Título original: “Jessabelle”

Director: Kevin Greutert

Elenco: Sarah Snook, Mark Webber, David Andrews, Joelle Carter

País: Estados Unidos

Duración: 90 minutos

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1 Comment

  1. Se ve buena, quizás no me asustará, pero las películas con misterios son bastante entretenidas. Concurso flash de facebook.

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