Crítica de cine: “El legado del diablo” (Hereditary)

El terror en el cine está cambiando. Así como ha mutado a lo largo de los años en diversas formas, corrientes y aspectos, desde un par de años a la fecha nos estamos enfrentando a propuestas distintas de horror y terror. Desde “It Follows” (2014), solo por intentar poner un bracket en alguna línea de tiempo contemporánea, hasta la ganadora del Oscar “Get Out!” (2017), pasando por “The Witch” (2015), entre otras, nos estamos viendo enfrentados a temáticas novedosas, en donde hay una mayor preocupación y cuidado de la cámara y con mucha más precisión en lo argumental.

En “El legado del Diablo” nos enfrentamos a una película que tiene una cantidad de condimentos que en su totalidad arman una obra redonda, gigante, con un alma y un espíritu propio, que se deja querer y  afortunadamente, aterra al espectador.

Cuando la familia Graham sufre la muerte de la abuela, se vislumbran distintas posiciones personales ante la pérdida. Mientras la matriarca de la familia, Annie, reconoce que debería estar más triste ya que se trataba de su propia madre, es su hija, Charlie, la que más sufre. Y es que ella es una niña retraída, extraña y llena de temores. No tiene relación con sus compañeros de colegio ni tampoco tiene amigos, y por lo que logra apreciarse, era la favorita de su abuela por sobre su hermano Peter.

Y será un acontecimiento brutal que golpeará nuevamente a la familia, lo que hará que Annie, inmersa en un profundo dolor, la que comenzará a recién conocer un pasado y una vida más que intrigante de su madre fallecida, ya que practicaba rituales que la acercaban a los muertos.

Esta es la ópera prima del director Ari Aster, quien solo había realizado cortometrajes antes de este filme. Quizás, estaba preparando el momento oportuno para dar el gran batatazo. Y vaya que lo dio. Ahora bien, no espere una película dinámica en que los sustos y saltos del asiento van cada 10 minutos, no. “El legado del diablo” está bien narrada y actuada, el horror viene desde las vísceras de sí misma, sin recurrir a espantos baratos tan trillados en el cine de terror de las últimas tres décadas.

Dentro de los actores que participan en este filme destacan Toni Collette como Annie, a quien vimos como la mamá de Cole, el niño que “veía gente muerta” en “Sexto Sentido” (1999), con una actuación convincente y brutal. El actor Gabriel Byrne, que vimos en “Stigmata” (1999) brilla con luz propia en un papel que a su vez es opaco y parco, en donde calza a la perfección. El hermano de Charlie, Alex Wolff, es el soporte ideal para esta familia, quien comienza de menos a más, dando a la atmósfera un pilar fundamental en la columna vertebral de la narración.

Ojo con las miniaturas que aparecen en el filme, que parecen mantener a perpetuidad cada secuencia del guion, por muy crueles que parezcan. Cada espacio de la casa está retratado por una miniatura a escala, con una carga significativa tremenda y que representa situaciones que a veces, quizás, hubiese sido mejor olvidar.

“Cada familia tiene secretos” reza el eslogan, y quizás los secretos de nuestras familias no son tan extremos como los retratados en casi dos horas de metraje, pero “Hereditary” nos sumerge en un drama con tintes paranormales que vale la pena ver, que nos deja boquiabiertos en más de una oportunidad y que nos deslumbra y aterra con una propuesta brutal y abrumadora.

Una de las mejores películas de terror de los últimos años.

Por: Daniel Bernal

En Twitter: @DanielBernalY

Ficha Técnica:

Título: El legado del diablo (Hereditary)

Director: Ari Aster

País: Estados Unidos

Duración: 127 minutos

Elenco: Tony Collette, Alex Wolff, Gabriel Byrne, Milly Shapiro

Autor: Cine

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2 Comentarios

  1. A mi me encanta el cine de terror y he leído tan buenas críticas sobre esta película que no puedo esperar por verla.
    Creo que hay pocas películas del género de este tiempo que produzcan un miedo desde las visceras.

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