Crítica de cine: “Batman – The Killing Joke”: Alan Moore lo volvió a (no) hacer

En la era de la poca creatividad hemos tenido la oportunidad de conocer un sinfín de adaptaciones de comics, y si bien las adaptaciones en carne y hueso de DC y de Alan Moore han sido en su mayoría decepcionantes, tuvimos la suerte de conocer exitosas y respetuosas adaptaciones animadas, como el episodio de “Justice League Unlimited” de “Superman: El Hombre que lo tenía todo” (De Alan Moore), “All Star Superman” (De Grant Morrison), “Batman: Año 1” y “Batman: The Return of the Dark Knight” (Ambas de Frank Miller). Por eso, la noticia de que el comic más famoso de Batman y el Joker iba a tener su versión animada, desató un orgasmo colectivo entre los fans de la vieja escuela. Era la oportunidad perfecta para redimir a Alan Moore, tan tristemente tratado en las películas Live Action (“Watchmen”, “From Hell”, “V de Vendetta”), las que en el mejor de los casos lograban ser aceptables, cosa bastante injusta si estamos hablando de Moore.

“The Killing Joke” ahonda en el pasado del Joker, en la relación que este y Batman han construido a lo largo de los años, y qué tan similares pueden llegar a ser. Pero además de eso, la trama desarrolla la idea de qué tan cerca está el hombre común de volverse loco, de rasgar ese barniz que llamamos civilización y abandonarse a la amoralidad plena. Y debo decir que la película es bastante respetuosa con el argumento, llegando a reproducir fielmente hasta los diálogos de la historieta original.

Pero para rellenar y construir un lazo afectivo entre Batman y Batgirl, la película fue alargada, con una especie de intro en la que ambos héroes combaten a una banda de mafiosos. A los más puristas puede molestarles este corto, que es casi independiente al resto de la trama, pero el problema no es el corto en sí, sino la poca articulación con el resto de la historia. Pudo haberse hecho un poco mejor, casi pareciese que hicieron primero la adaptación animada, luego hicieron el corto por separado, y finalmente se limitaron a pegar este último al principio. De hecho, el epílogo de al final, también agregado, tiene más sentido y se relaciona más con los eventos de “The Killing Joke”.

Un personaje extra que me molestó fue el amigo gay de Batgirl, que es un cliché bastante sexista, el cual reza que los gays son por defecto las mejores amigas, porque son inofensivos y puedes hablarle de sexo sin que quieran acostarse contigo. También hay una escena de sexo que también encontré innecesaria, pero quizá los cambios más notorios que encontré fue la incorporación de CGI en algunas escenas, que en una adaptación de este estilo es poco justificable más que por la choreza del CGI; y el cambio que a mi juicio es el más dañino: la eliminación de los elementos de montaje que vinculaban los sucesos del presente con los flashbacks (Recurso también usado en el comic “Watchmen”). Esta vez no se trata de un cambio superficial como los otros: estamos hablando de la narrativa misma de la historia, que parecía llevarte del pasado al presente en todo momento, y aquí eso no se deja ver.  La eliminación de este recurso narrativo le resta dramatismo a la historia, pues dificulta comprender hasta qué punto el pasado del Joker tuvo un impacto en su forma de ser, en el villano que todos conocemos. Por fin conocemos al hombre tras la risa y las villanías, pero nos falta el vínculo entre ambas facetas.

Otra cosa que a los puristas puede molestarles es que, a diferencia de “Year One” y “The Dark Knight Returns”, el estilo de dibujo original del comic no se mantiene en un cien por ciento (Es entendible, adaptar el estilo de Brian Bolland del comic a la animación es más difícil que hacerlo con el de Miller). Sin embargo, constituye, al igual que las otras diferencias, cosas menores que no quitan que “The Killing Joke” es una muy buena película animada sobre el Joker, quien le roba el protagonismo a Batman todo el rato.

Al final en los créditos aparece como escritor de la adaptación Brian Azzarello, y que la película está basada en el comic ilustrado por Brian Bolland, pero a Alan Moore ni se lo menciona, continuando con la larga lista de películas en las que el británico cascarrabias pidió excluir su nombre. Se entiende con obras como “From Hell”, pero ¿Era esta película motivo para avergonzarse o renegar? Yo creo que no. Sí, pudo haber sido mejor en algunos aspectos como los que mencioné, pero creo que las adaptaciones de Alan Moore están comenzando a redimirse. O sea, en la tradición de películas animadas DC, esta es un imperdible, por lo que Alan Moore lo volvió a (no) hacer, pese a su petición de ser excluido ¿No sería fabuloso adaptaciones de “Tom Strong” o “Promethea”? ¿O de otros comics emblemáticos de Batman, como “Arkham Asylum” de Grant Morrison?

Por Felipe Tapia, el crítico junto al cual todos querían sentarse en el colegio.

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3 Comentarios

  1. Buena crítica, tan buena que confiere y no veré la película hasta que esté en el cable

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  2. Coincido en mucha de las criticas que se le hacen a la película. Hasta que no la pusieron en cartelera y causó un furor increíble en las redes sociales no conocía mucho del cómic, pero leyendo más sobre este y agregando mi amor por el Joker y su filosofía no podía esperar a verla. Debo decir que me alegra no haber gastado plata en una entrada al cine (y que lamento no haber leído esta critica antes de buscarla) porque me salte toda la primera parte de Batgirl y su historia de amor con Batman, incluso llegue a pensar que me había equivocado de película.
    Creo que las expectativas fueron muchas y lo que se nos dio fue más una estrategia de los cines, que aprovecharon la popularidad que ha tenido “Suicide Squad” antes de ser estrenada, además de una cantidad reducida de funciones para volver locos al publico.
    Nada, muchas expectativas y una película que no recomendaría. Mejor leer el cómic 😉 Concuerdo mucho con ustedes en esta.

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