Crítica de cine: “Asesinato en el Expreso de Oriente”

Transcurre el año 1934 y Hercule Poirot, conocido por ser un hombre muy maniático y un extraordinario detective, acaba de resolver un importante caso acerca de un robo, por lo que iba a comenzar unas añoradas vacaciones, cuando lo van a buscar para que investigue un nuevo caso. Para ello debe viajar desde Estambul a Londres en el tren conocido como el Expreso de Oriente. Sin más remedio que acatar, se monta en este tren sin sospechar que le tocará, dentro del tren y en pleno viaje, resolver un complicado asesinato.

Esta película está basada en una de las novelas más famosas de Agatha Christie (el título original de la película es el mismo que el libro), y además es un remake del filme estrenado en 1974, también con el mismo nombre.

Para los que no conocen la trama, el tren está lleno de personajes claramente individualizados, y para ello la cinta se encarga de poner rostros cinematográficos muy conocidos por nosotros, conformando así un gran elenco. Entre ellos están Kenneth Branagh, Penélope Cruz, Johnny Depp, Michelle Pfeiffer, Judi Dench y Willem Dafoe. Pero un gran elenco no es sinónimo de una gran película ¿No es así?

Vamos por parte. La dirección del mismo Kenneth Branagh está bien lograda, en especial el trabajo que hace con los actores: fiel al relato original, logra caracterizar a cada actor en su papel individual, transformando por ejemplo, a la glamorosa Penélope Cruz en una sirvienta muy desaliñada. Y es que llama la atención, entre tanto actor conocido llenando la pantalla, las diferencias que realiza entre ellos. El mismo Branagh se dirige a sí mismo ni más ni menos que en el papel protagónico, lleno de mérito también.

El realizador tiene además a un excelente director de fotografía como lo es Haris Zambarloukos, con quien ya había trabajado en “Thor” (2011) y “Cenicienta” (2015), por lo que los colores dentro de los vagones son cálidos y los paisajes majestuosos de afuera son marcadamente fríos, acentuando el contraste.

Hasta ahí todo bien, sin embargo la historia comienza muy lenta; faltó dinamismo en la presentación de los personajes y se demora mucho en ocurrir el asesinato que es el hilo central de la historia. Una vez cometido el homicidio, la película toma otro ritmo, jugando con la expectativa del espectador para lograr saber quien de todos aquellos personajes es el culpable. Para los que leímos el libro y/o vimos el filme de 1974, solo esperamos ver como el guionista Michael Greene nos presenta el inesperado final.

La música está a cargo de Patrick Doyle, quien también había participado de los filmes “Thor” y “Cenicienta”, antes mencionados. Sin embargo, en esta oportunidad la música no logra penetrar y está totalmente falta de personalidad.

Como mencioné anteriormente, un desfile de actores y actrices conocidos no aseguran el éxito de una producción. La película pudo haber sido mucho más dinámica y haber sacado mucho más partido a algunos personajes sin tener que alargar innecesariamente el metraje. Ejemplo de esto es que Judi Dench tiene un papel mínimo, casi ridículo para la talla de tan extraordinaria actriz. Si bien no es una mala película, dista mucho de ser brillante, a lo más podría ser entretenida.

Recomendable para los fanáticos de los libros de aventuras y detectives, de casos de asesinato, de misterios por resolver, y por supuesto, para los amantes de las novelas de Agatha Christie.

Por ©Daniel Bernal

En Twitter: @SoloBernal_

Ficha Técnica

Nombre: Asesinato en el Expreso de Oriente (Murder on the Orient Express)

Director: Kenneth Branagh

País: Malta / Estados Unidos

Duración: 114 minutos

Elenco: Kenneth Branagh, Penélope Cruz, Johnny Depp, Michelle Pfeiffer, Judi Dench, Willem Dafoe

Autor: Cine

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