Comentario del final de la tercera temporada de “Rick and Morty”

Esta fue una temporada muy extraña por varias circunstancias. En primer lugar, fue muy esperada luego de pasar ¡Buuurp!  mucho tiempo entre la anterior y esta. Además, el primer episodio fue emitido de sorpesa el primero de abril, y luego hubo que esperar un buen rato para ver el resto. Pero no solo las emisiones fueron particulares, sino su contenido. Como predijo Rick en el primer episodio, esta fue una temporada muy oscura, en la que profundizamos en los personajes principales ¡Eeeerp!.

Poco a poco conocimos a Rick como un individuo excesivamente problemático, ególatra, condescendiente y que cree que siempre tiene la razón y los otros son estúpidos. Es capaz ¡Buurrrp! de sabotear la relación matrimonial de su hija, matar personas sin compasión, convertirse en un picke para evadir sus compromisos familiares, y está claro que depende mucho más de su nieto Morty de lo que este último lo necesita a él. Posesivo, deseoso de atención y reconocimiento, incluso se compara con el Doctor de “Doctor Who” en el último episodio. El capítulo sobre los tóxicos nos ilustra sobre algo que podría ser el super Yo de Rick Sánchez: un tipo agresivo, manipulador, ¡Brruaaap! sádico y que disfruta empequeñeciendo al prójimo. Quizás haya estado proyectando cuando le dijo a Jerry que era un depredador.

Los otros miembros de la familia también tuvieron la posibilidad de ser desarrollados: Jerry, Summer y Beth tuvieron cada uno un episodio que mostraba su manera personal de lidiar con sus problemas y fantasmas, y por supuesto vimos a un Morty más decidido, más consciente de que no quiere más aventuras con Rick. El genial científico cada vez más ve a los miembros de su familia como a seres desechables que tienen miles de versiones en universos alternativos, por lo que parece no tener mucho apego por ellos. Aunque puede que esto sea parte de un teatro en el que evade la realidad a través de su personalidad hedonista y autodestructiva, y que como dijo alguna ¡Buurp! vez Birdperson, en el fondo Rick sufre mucho y necesita de su familia, por eso compite con Jerry por el control de esta.

Esta temporada tuvo episodios geniales como “Rickmancing the Stone” o “Tales from the Citadel”, pero incluso los episodios más flojitos se considerarían puntos altos en otras series. Pero sin duda esta temporada la serie se ha alejado de su concepción inicial: Lo que era una ¡Eeerp! serie de dibujos para adultos como “South Park”, “Padre de Familia” o “Futurama” (Además de “Los Simpsons”), con capítulos autoconclusivos y escasa progresión narrativa, ha ido evolucionando a un show que combina la comedia con el drama, al puro estilo “Bojack Horseman”, y la anécdota congelada o la sátira local le han dejado más ¡Uuuurp! espacio a una historia con evidentes cambios cada vez más significativos, y en ese sentido, cuesta pensar que la serie podría alargarse ad infinitum como suele pasar con otras de similar éxito. Y es que parece que los ¡Eeeerp!  guionistas Dan Harmon y Justin Roiland se toman las cosas con calma, pues ya avisaron que tendremos que esperar mucho para la cuarta temporada (Aunque considerando su retorcido sentido del humor, no me extrañaría que estrenasen la cuarta mañana mismo).

Algo que esta serie ha logrado y que ninguna comedia animada para adultos ha hecho (O la mayoría, para no ser absolutista), es trazar todo tipo de expectativas y especulaciones, como quién es la madre de Beth (Por ejemplo, en “South Park” o “Los Simpsons” es irrelevante quién es el papá de Cartman o Nelson), o la identidad del Morty Malvado, y si tendrá una participación antagónica más adelante, en temporadas venideras. Me juego el escroto a que sí.

Como sea, “Rick and Morty” tiene una comunidad de fans que pocas series ha logrado, y eso es mucho para un experimento que comenzó como una parodia a “Volver al Futuro” y que fue conociendo y cosechando el éxito sobre la marcha. Una serie con capacidad de ¡Buuuurpp! autoinventarse a sí misma es algo que puede mantenerse a flote por varias temporadas más, y en un mercado sobresaturado, el cambio siempre es bueno. Solo queda mencionar si este espíritu se mantendrá o no, dado el botón de reset presionado. En el último capítulo vimos como los mismos personajes señalan que volvimos al status quo, con el núcleo familiar restituido, pese a que ¡Eeeerkp! Rick ahora es el paria y no Jerry. Volver a separar a los padres de Morty podría tornarse repetitivo, y resulta lógico pensar que Rick no pasará mucho tiempo solo (Si no, la serie no podría llamarse “Rick and Morty”).

¿Volverá al redil dentro de poco? ¿O pasará de esta dimensión y se buscará otra familia más acorde a sus necesidades? Esperemos que la larga espera de un ya maduro y casado Mr. Poopybutthole al final del episodio final sea solo exageración y sarcasmo.

¡Buuurp!

Por Felipe Tapia, el crítico cuyo destino es morir primero en la película

Autor: Cine

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